Los flamencos rosas que se anillan en la península de Yucatán viajan mucho más lejos de lo que se pensaba. El programa de monitoreo #FindFlamingo de la Fundación Pedro y Elena Hernández ha documentado ejemplares con recorridos de más de 5 mil 500 kilómetros que han usado hasta 18 sitios entre México y Cuba.
La fundación sigue al flamenco rosa del Caribe (Phoenicopterus ruber) con anillos de identificación y dispositivos GPS en ejemplares bautizados como Víctor, Pedro y Elena. Así identifica rutas, zonas de alimentación, áreas de descanso y dormideros.
Los datos muestran que no todos se comportan igual: algunos recorren el Caribe y otros pasan prácticamente todo el año en la misma zona.
¿Hasta Venezuela?
La publicación despertó interés en otras costas del Caribe. Desde Venezuela, observadores comentaron que están atentos a la llegada de flamencos anillados en Yucatán, y propusieron nuevas jornadas de anillamiento en la Ciénaga de Los Olivitos, una de las colonias más grandes del Caribe. Hasta ahora, sin embargo, no se ha confirmado el avistamiento de un ejemplar específico en ese país.
Por qué importa
Los humedales de la península, como Ría Lagartos y Celestún, no funcionan aislados: forman una red con otros del Caribe. Proteger uno depende de proteger los demás. La fundación invita a reportar cualquier flamenco anillado que se observe.
Con información de Noticaribe y la Fundación Pedro y Elena Hernández.
