El fenómeno del sargazo representa una carga económica significativa para Quintana Roo, afectando su economía y sector turístico. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, las pérdidas anuales alcanzan los 11,500 millones de dólares, lo que equivale al 17% de su Producto Interno Bruto (PIB).
El costo del sargazo para el sector turístico
El impacto en el turismo se refleja en cancelaciones, reservas pospuestas y deterioro de la imagen del destino. Enrique Lendo, coordinador en México del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, explicó que estos efectos generan un gasto operativo de aproximadamente 150 millones de dólares al año solo en la zona hotelera de Cancún y Riviera Maya.
Medidas para contener el fenómeno
El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Marina, implementa un sistema de barreras y buques recolectores para evitar que el sargazo llegue a la costa. La meta es interceptar el 90% en mar abierto, permitiendo que solo el 10% recale en las playas.
Desafíos en el manejo de biomasa
El volumen de biomasa recolectada plantea un reto importante. La ONU propone dos opciones: confinamiento controlado o aprovechamiento productivo, como fertilizantes o biogás. Sin embargo, ninguna de estas soluciones está operando a escala comercial y requiere financiamiento y regulación específica.
Propuestas para financiamiento y cooperación regional
Se sugiere crear una plataforma que facilite proyectos de manejo del sargazo, con financiamiento de fondos como el BID o el Banco Europeo de Inversión. Además, el PNUMA administra el Convenio de Cartagena, que busca homologar criterios de recolección y procesamiento en 25 países del Gran Caribe desde 2019.
Para avanzar, es fundamental establecer un mecanismo permanente que conecte oferta tecnológica, demanda local y financiamiento, garantizando soluciones sostenibles y escalables para mitigar el impacto del sargazo en Quintana Roo.
