La presencia de José Juárez Gil, conocido como Pepe Tigre, en Cancún ha vuelto a generar controversia tras difundirse videos en los que permite que influencers alimenten a un jaguar en su propiedad abandonada. La situación ha reavivado debates sobre el cuidado y la legalidad en el manejo de animales exóticos.
Reaparición y actividades en la propiedad
En los videos publicados en septiembre de 2026, Juárez Gil aparece mostrando a un jaguar que, según sus declaraciones, vive en una estructura debajo de su vivienda en Cancún. Los creadores de contenido recorren las instalaciones abandonadas y manipulan carne para alimentar al felino, actividad que él afirma que formaba parte de la experiencia turística en su antiguo restaurante.
Interacción con influencers y alimentación del jaguar
En uno de los videos, publicado por el canal Soy Gerald, se observa cómo Juárez Gil lleva a los visitantes a refrigeradores con carne y les pide cortarla antes de que el jaguar reciba su alimento. Otro recorrido, realizado por Mystery World, muestra a una creadora cortando carne en la misma propiedad. Juárez Gil explica que esta actividad era parte de la experiencia que ofrecía a turistas en su restaurante.
Declaraciones y antecedentes legales
En una entrevista, Juárez Gil afirma que aún vive con el jaguar y que cuenta con registros ante autoridades ambientales, incluyendo certificados de SEMARNAT, PROFEPA y CITES. Sin embargo, no presenta documentación que pueda ser verificada. Además, sostiene que los animales se rotaban entre el restaurante y un santuario de veinte hectáreas.
Historial de cautiverio y rescates
En 2011, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró en Cancún ocho tigres y dos jaguares en dos predios vinculados a Juárez Gil, por incumplimiento en las condiciones de cautiverio y procedencia ilegal. La autoridad reportó que los animales estaban en condiciones deficientes y que algunos presentaban lesiones y bajo peso.
En 2020, un jaguar fue rescatado tras subir a un árbol en Cancún, y quedó bajo su cuidado, argumentando que tenía documentación que lo respaldaba. Sin embargo, no se ha confirmado la vigencia de dichos permisos. La situación actual evidencia la problemática del manejo de animales exóticos en la región y la necesidad de regulaciones estrictas.
