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Internacionales

Bernardo Arévalo de León, académico progresista, elegido nuevo Presidente de Guatemala

Con votos mayoritarios, Bernardo Arévalo de León emerge como sorpresa en las elecciones presidenciales de Guatemala, derrotando a Sandra Torres Casanova.

En un giro inesperado, el distinguido académico de 64 años, Bernardo Arévalo de León, perteneciente a la corriente política progresista, ha sido elegido como el nuevo líder de Guatemala en las elecciones celebradas el pasado domingo. Enfrentándose a la ex primera dama Sandra Torres Casanova, Arévalo de León ha asegurado la presidencia tras obtener el respaldo del electorado.

Con un 95% de las papeletas contadas, los números revelan que Arévalo de León ha acumulado un total de 2.2 millones de votos a su favor, lo que representa un sólido 59% de apoyo por parte de los votantes. Por su parte, Torres Casanova ha obtenido 1.3 millones de votos, equivalente al 36% del respaldo popular.

“La buena noticia es que ya estamos viendo una tendencia sumamente significativa”, declaró Irma Palencia, presidenta del Tribunal Supremo Electoral.

El Tribunal Supremo Electoral guatemalteco anunciará oficialmente el resultado en las próximas horas, consolidando así el camino para la investidura de Arévalo de León el próximo 14 de enero. Este asumirá la presidencia por un período de cuatro años, tomando el relevo del actual mandatario, Alejandro Giammattei.

Bernardo Arévalo de León, un nombre que sorprendió en las elecciones primarias Durante la contienda de las elecciones primarias el 25 de junio, Bernardo Arévalo de León se alzó como la revelación, superando a varios candidatos favoritos para la presidencia, entre ellos Zury Ríos Sosa, hija del fallecido ex dictador José Efraín Ríos Montt.

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Tras su victoria en las elecciones generales, sectores de tendencia derechista presentaron diversos recursos legales con el objetivo de anular su triunfo en las urnas, incluso solicitando la revisión de la segunda vuelta electoral del 25 de junio.

El ahora presidente electo enfrentó incluso el allanamiento policial de la sede de su partido el 20 de julio, un episodio que él condenó enérgicamente, calificándolo como “una flagrante manifestación de persecución política”. En sus declaraciones, Arévalo de León señaló a una “minoría corrupta”, aunque no proporcionó nombres específicos.