Bomberos rescataron a dos hombres en Myanmar cinco días después del devastador terremoto de magnitud 7.7 que sacudió la zona el 28 de marzo de 2025, equipos de rescate lograron salvar a dos hombres atrapados bajo los escombros en la capital, Naipyidó. Este milagroso rescate ofrece un rayo de esperanza en medio de una tragedia que ha cobrado la vida de más de 3,000 personas y ha dejado a miles más heridas.

Detalles del rescate de dos hombres en Myanmar
Rescatan a dos hombres en Myanmar, el primero de los sobrevivientes fue un hombre que estuvo atrapado en el piso inferior de un edificio de seis plantas, consciente y aturdido, el hombre, de apariencia joven y que se encontraba tumbado a oscuras en el suelo con el torso desnudo y cubierto por el característico ‘longyi’ birmano (prenda que se envuelve alrededor de la cintura y llega hasta los pies), fue instalado rápidamente en una camilla para trasladarlo al hospital.
Minutos más tarde, a través del mismo agujero perforado entre el amasijo de escombros, los efectivos sacaron también en brazos al segundo hombre, que empezó a recibir primeros auxilios mientras los equipos de rescate aplaudían y se abrazaban.
Estadísticas de víctimas y respuesta del gobierno
El terremoto ha resultado en más de 3,000 muertes y alrededor de 4,639 heridos, según informes recientes. Además, 373 personas continúan desaparecidas, lo que sugiere que el número de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las labores de rescate.
En respuesta a la catástrofe, el jefe de la junta militar, Min Aung Hlaing, anunció una asignación de 500,000 millones de kyats para las tareas de ayuda y reconstrucción. Sin embargo, la efectividad de estas medidas ha sido cuestionada debido a las dificultades logísticas y la continua inestabilidad política en el país.
Desafíos en las labores de rescate
Las operaciones de búsqueda y rescate se han visto obstaculizadas por varios factores, incluyendo la destrucción de infraestructuras clave, la interrupción de las comunicaciones y las condiciones climáticas adversas. Además, la situación se complica por el conflicto armado en curso, que ha desplazado a más de 3 millones de personas y ha dejado a casi 20 millones en necesidad de asistencia humanitaria.
La comunidad internacional ha respondido enviando equipos de rescate y suministros esenciales. Países como China, Rusia y Estados Unidos han ofrecido apoyo inmediato, aunque la distribución de la ayuda enfrenta desafíos debido a las restricciones impuestas por el gobierno militar y la falta de acceso a ciertas áreas afectadas.
Llamado a la acción
Organizaciones humanitarias y agencias de la ONU han instado a un cese inmediato de las hostilidades para facilitar las labores de rescate y garantizar la entrega de ayuda a las comunidades más afectadas. La inminente temporada de monzones añade urgencia a estos llamados, ya que las lluvias podrían exacerbar la crisis humanitaria y dificultar aún más las operaciones de socorro.
La resiliencia demostrada por los sobrevivientes y la dedicación de los equipos de rescate son testimonio del espíritu humano frente a la adversidad. Sin embargo, se requiere un esfuerzo coordinado y sostenido tanto a nivel nacional como internacional para abordar las necesidades inmediatas y a largo plazo de las víctimas del terremoto en Myanmar.