En los últimos días, el nombre de Gerardo Ortiz ha estado en el centro de la polémica por su declaración de culpabilidad en un caso relacionado con el narcotráfico. Pero, más allá del escándalo, esto ha puesto en la mira una legislación clave en Estados Unidos: la Ley Kingpin.
Si alguna vez te has preguntado qué es la Ley Kingpin, cómo funciona y por qué tiene repercusiones tan graves en artistas, empresarios y figuras públicas, sigue leyendo. Esta ley no solo afecta a los grandes capos del narcotráfico, sino a cualquier persona que haga negocios con ellos, aunque sea indirectamente.

¿Qué es la Ley Kingpin?
La Ley de Designación de Cabecillas Extranjeras del Narcotráfico, conocida como Ley Kingpin, fue aprobada en Estados Unidos en el año 1999. Su objetivo es identificar, sancionar y bloquear los activos de personas y empresas que colaboran con el narcotráfico.
El Departamento del Tesoro de EE.UU., a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), tiene la autoridad para designar a individuos y entidades como “Kingpins” (cabecillas). Una vez que alguien es incluido en esta lista, queda prohibido que ciudadanos o empresas estadounidenses realicen cualquier tipo de negocio con ellos.
Criterios para ser sancionado bajo la Ley Kingpin
Para que una persona o empresa sea señalada bajo la Ley Kingpin, debe cumplir con al menos uno de los siguientes criterios:
- Ser identificado como líder, miembro o colaborador de un grupo de narcotráfico internacional.
- Tener vínculos comerciales o financieros con un narcotraficante designado.
- Facilitar operaciones de lavado de dinero provenientes del tráfico de drogas.
- Ofrecer servicios logísticos, de transporte o seguridad a carteles de la droga.
Una vez designado, la persona o empresa entra en la lista negra del Departamento del Tesoro y todas sus cuentas, bienes y transacciones en EE.UU. pueden ser bloqueadas.
Consecuencias de violar la Ley Kingpin
Las sanciones por violar esta ley pueden ser extremadamente severas:
- Multas de hasta 10 millones de dólares para empresas involucradas.
- Multas individuales de hasta 1.46 millones de dólares por cada infracción.
- Penas de hasta 30 años de prisión para personas que violen la prohibición de hacer negocios con designados bajo la Ley Kingpin.
La Ley Kingpin en el caso de Gerardo Ortiz
El caso de Gerardo Ortiz es un ejemplo reciente del impacto de esta legislación. El cantante de música regional mexicana admitió haber realizado conciertos organizados por Jesús Pérez Alvear, un promotor vinculado con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
A pesar de que en 2018 el FBI le advirtió a Ortiz sobre los vínculos de Pérez Alvear con el narcotráfico, él continuó con los negocios, lo que lo llevó a enfrentar cargos bajo la Ley Kingpin. Su declaración de culpabilidad podría implicar sanciones económicas y legales, así como su testimonio en contra de Ángel del Villar, exdirector de DEL Records, también implicado en el caso.
El poder de la Ley Kingpin
El caso de Gerardo Ortiz demuestra cómo la Ley Kingpin no solo afecta a narcotraficantes, sino también a artistas, empresarios y cualquier persona que mantenga relaciones comerciales con individuos sancionados. En EE.UU., esta ley se ha convertido en una de las herramientas más efectivas para debilitar redes criminales y limitar sus operaciones financieras.
Si eres empresario, artista o trabajas en sectores donde existe el riesgo de relacionarte con individuos sancionados, es vital conocer esta ley y sus implicaciones. De lo contrario, podrías terminar en una situación legal complicada, como la que hoy enfrenta Gerardo Ortiz.