En México, la venta de vino ha disminuido en comparación con hace dos años. Este fenómeno no solo se debe al consumo, sino también a la disposición de los consumidores a pagar por cada botella y lo que reciben a cambio.
Promociones y precios en el mercado del vino
Las promociones de vino se han multiplicado, mientras que los inventarios se acumulan. Pedir vino en un restaurante puede resultar en un aumento significativo de la cuenta. Richard Clair, director de La Compañía del Vino, señala que el vino se ha vuelto un producto caro en las cartas de los restaurantes.
Clair menciona que encontrar un vino por debajo de mil pesos es cada vez más complicado, y esto, sumado al costo de alimentos y servicio, desincentiva a los consumidores.
Cambio en el comportamiento del consumidor
Hans Backhoff Guerrero, director general de Monte Xanic, también observa una contracción en el mercado. Según datos de IWSR, hubo una caída del 5% en el volumen global de vino durante 2025. Sin embargo, Backhoff considera que reducir el problema al precio ignora otros factores importantes.
El consumidor actual aplica un filtro más estricto a sus compras, buscando bebidas con un valor percibido claro. Esto ha llevado a que las nuevas generaciones se interesen más por el origen y la elaboración del vino que consumen.
La relación de los jóvenes con el vino
Clair observa que hay una disminución en el interés por el alcohol entre los jóvenes, lo que podría impulsar el crecimiento de la categoría de vinos sin alcohol. Por otro lado, Backhoff sostiene que la generación Z está presente en el mercado del vino, pero con criterios diferentes.
Los jóvenes eligen con más criterio, preguntando sobre el origen y la producción del vino. Esto ha llevado a Monte Xanic a adaptar su estrategia, buscando incorporar el vino en diferentes momentos de consumo.
Oportunidades para el vino mexicano
A pesar de los desafíos, hay oportunidades para el vino mexicano. Backhoff destaca la importancia de sumar enoturismo, formación y tecnología para atraer a más consumidores. La producción de vino ya no depende únicamente de Baja California, lo que podría abrir nuevas puertas en el mercado.
En resumen, aunque las ventas de vino han disminuido, hay un cambio en la mentalidad del consumidor que puede ser aprovechado. La clave está en ofrecer un producto que cuente con un valor claro y que se adapte a las nuevas tendencias de consumo.
