El peso mexicano experimentó una depreciación frente al dólar en la sesión de este jueves, afectado por la creciente aversión al riesgo en los mercados internacionales debido a la tensión en Oriente Medio. La paridad alcanzó niveles que no se veían desde hace más de un año, reflejando la incertidumbre geopolítica y su impacto en la economía local y global.
Contexto del mercado y la influencia geopolítica
La información sobre la guerra en Oriente Medio elevó la percepción de riesgo en los mercados, impulsando al dólar a un máximo de más de un año. El tipo de cambio cerró en 18.7134 unidades por dólar, lo que representa una pérdida de 4.20 centavos respecto al cierre anterior, equivalente a un 0.23%.
El rango del dólar durante la jornada fue entre 18.6519 y 18.8586 unidades. Además, el índice dólar (DXY), que compara al dólar con otras seis monedas, retrocedió un 0.12% hasta 101.66 puntos.
Factores internos que moderaron la caída del peso
Por otro lado, datos económicos positivos en México ayudaron a frenar la depreciación. La inflación en el país, aunque por encima de lo previsto, se ubicó en 3.62% interanual en la primera quincena de octubre, y la tasa de desempleo bajó a 2.8% en septiembre, respecto al 3% de septiembre de 2025, según el INEGI.
Perspectivas y análisis técnico
Expertos señalan que si el peso pierde el nivel de 18.65, podría buscar un nuevo piso en 18.61. Sin embargo, si supera los 18.75, podría volver a alcanzar el máximo anterior de 18.85. La situación geopolítica sigue siendo un factor clave para la tendencia del peso en los próximos días.
Para más información sobre cómo estos movimientos afectan la economía mexicana, revisa el mercado laboral en México.
