El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha rechazado el recurso presentado por Jalid Sheij Mohamed, considerado el ‘cerebro’ de los atentados del 11 de septiembre de 2001. La decisión elimina una barrera que podría haber evitado la pena de muerte para Mohamed y otros acusados.
Contexto del caso y decisiones previas
Mohamed y otros dos acusados, Mustafá al Hauasi y Walid bin Atash, buscaban restablecer acuerdos de culpabilidad que fueron rescindidos en 2024 por el Departamento de Defensa. Estos acuerdos habrían evitado que enfrentaran la pena capital en un juicio programado para 2028.
Decisión del Tribunal Supremo y sus implicaciones
El alto tribunal desestimó la petición sin ofrecer explicación, permitiendo que Mohamed, encarcelado en Guantánamo desde 2006, pueda ser juzgado para enfrentar la pena de muerte ante un tribunal militar en 2028. La decisión fue tomada en medio de un proceso legal que inició en 2024, cuando el entonces secretario de Defensa, Lloyd Austin, revocó los acuerdos alcanzados con los acusados.
Antecedentes y contexto legal
En 2024, un tribunal militar rechazó la decisión de Austin, y posteriormente, el Tribunal de Apelaciones de EE. UU. para el Circuito del Distrito de Columbia falló en favor del gobierno, bajo la administración Trump. La decisión del Supremo elimina un obstáculo para que Mohamed enfrente la pena de muerte, que Washington había solicitado.
Importancia del fallo y próximos pasos
Este fallo representa un paso clave en el proceso judicial contra Mohamed, quien fue acusado de tener la idea de secuestrar los aviones y hacerlos estrellarse, además de haber ayudado a entrenar a los secuestradores. La resolución del caso tendrá impacto en la justicia militar y en la lucha contra el terrorismo en Estados Unidos.
