El 15 de octubre se celebra en México el Día Nacional del Amaranto, un ingrediente con raíces profundas en la cultura y gastronomía del país. Además de su valor cultural, el amaranto destaca por su potencial nutricional y su papel en la economía agrícola mexicana.
Producción y valor económico del amaranto en México
En 2025, México produjo 7,061.52 toneladas de amaranto, con un valor agrícola de 88.86 millones de pesos, según datos de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP). La cosecha se realizó en 4,054.71 hectáreas distribuidas en seis entidades del país, principalmente en Puebla y Tlaxcala.
Regiones principales y cadena productiva
Durante 2025, Puebla aportó 4,080.29 toneladas y Tlaxcala, 2,292.67 toneladas. Estas dos entidades concentraron más del 90% de la producción nacional. La cadena productiva incluye etapas como siembra, cosecha, limpieza, molienda y transformación en productos como dulces y harinas.
Potencial gastronómico y nutricional del amaranto
El amaranto, considerado un pseudocereal, puede incorporarse en diversas preparaciones. Su semilla reventada es fácil de añadir a desayunos, ensaladas o cremas, mientras que su harina se usa en panes, galletas y tortillas. Además, sus hojas son consumidas como quelites en algunos estados mexicanos.
Importancia cultural y oportunidades de diversificación
El Día Nacional del Amaranto fue establecido en 2017 durante la XXII Feria de la Cultura Rural en la Universidad Autónoma Chapingo. La celebración busca promover el consumo y fortalecer la cadena productiva, promoviendo su uso en más recetas y mercados, para ampliar su demanda más allá de los dulces tradicionales.
Para más información sobre el potencial del amaranto y su papel en la gastronomía mexicana, consulta este análisis sobre la diversificación agrícola en México.
