La licitación para operar el recinto fiscalizador del Aeropuerto Internacional de Puebla ha generado complicaciones para las empresas interesadas, debido a las estrictas condiciones establecidas en el proceso. La situación refleja los desafíos que enfrenta la terminal en su reactivación y expansión.
Contexto de la licitación y participantes
El proceso, iniciado el 1 de octubre bajo la gestión de Grupo Gapsacorp, busca que una de las nueve empresas participantes tome control del recinto en enero de 2027. Sin embargo, las compañías consideran que las bases del concurso son imposibles de cumplir para la mayoría, según informó El Economista.
Condiciones económicas y operativas
El presidente local de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), Héctor Landero Camacho, señaló que las exigencias incluyen una renta mensual que supera los 1 millón 750,000 pesos. Además, el recinto operaba históricamente a solo un 5% de su capacidad, generando pérdidas constantes, lo que complica su rentabilidad para los nuevos operadores.
Importancia estratégica del recinto fiscal
El recinto en Puebla tiene potencial para convertirse en una terminal de carga alternativa a la de la Ciudad de México, con una capacidad de mover hasta 30 toneladas mediante un vuelo semanal. Sin embargo, su bajo movimiento actual, de entre cinco y siete toneladas diarias, contrasta con otros centros logísticos como Veracruz y Manzanillo, que transportan entre 20,000 y 25,000 toneladas diarias.
Perspectivas y desafíos futuros
El proceso de negociación con grandes exportadores y armadoras del estado es clave para consolidar un avión de carga con un chárter permanente. La reactivación del recinto, además, requiere una estrategia coordinada entre cámaras empresariales y autoridades para potenciar su papel en la economía local.
