El huachicol fiscal del diésel en México representa una problemática significativa, ya que actualmente suministra el 12% de la demanda total del combustible en el país. Este ilícito, que implica la importación ilegal de diésel desde Estados Unidos, afecta las finanzas públicas y la seguridad energética nacional.
Contexto del consumo de diésel en México
Según la Secretaría de Energía, en el primer semestre de 2026, el consumo aparente de diésel en México se mantuvo en torno a 411,000 barriles diarios. De estos, 273,000 barriles corresponden a producción de Pemex, 54,000 a importaciones oficiales, y 84,000 a compras privadas en el extranjero.
Importaciones ilegales y su impacto
El Observatorio Ciudadano de la Energía estima que, de esas importaciones, alrededor del 25% proviene de manera ilegal desde Estados Unidos. En promedio, esto equivale a 55,000 barriles diarios en los primeros seis meses del año, un incremento respecto a los 47,000 barriles estimados en 2025.
Consecuencias para las finanzas públicas
El contrabando de diésel, que entra con menor carga arancelaria y paga menos impuestos, genera un daño económico y fiscal importante. La estimación indica que, en los últimos tres años, aproximadamente el 25% del diésel importado desde Estados Unidos ha sido ilegal.
Perspectivas y acciones futuras
Mientras Estados Unidos prepara un plan para prohibir las exportaciones de diésel durante 90 días, México enfrenta el reto de combatir el huachicol y reducir su impacto en el mercado interno. La problemática requiere atención urgente para proteger las finanzas públicas y garantizar la seguridad energética del país.
