La primera noche de los seis adolescentes del Liceo Naval Almirante Guise en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita, fue marcada por la ausencia de sus familiares y un ingreso rápido y discreto. La medida forma parte de un proceso judicial tras la denuncia de una presunta agresión sexual.
Contexto y traslado de los adolescentes
El Viernes 19 de septiembre de 2026, a las 11:15 p.m., los seis menores fueron trasladados en una minivan custodiada por agentes policiales y trabajadores del Poder Judicial. Todos ingresaron cubiertos con colchas y prendas de vestir para proteger su identidad, dado que aún son menores de edad. La jueza Roxana Isabel Palacios Yactayo, del Tercer Juzgado de Familia de Lima, ordenó su internamiento preventivo por un plazo máximo de cuatro meses.
Ausencia de familiares y primeras horas en Maranguita
Una de las características que llamó la atención fue la ausencia de los familiares en el ingreso al centro. A diferencia de las diligencias previas, ningún progenitor se presentó en el lugar. Los adolescentes pasaron su primera noche en el centro, donde permanecerán durante los próximos meses mientras la Fiscalía continúa con las investigaciones y determina la participación de cada uno en los hechos denunciados.
El caso y antecedentes
El caso inició con la denuncia de un compañero de 16 años, quien afirmó haber sido víctima de una agresión sexual en un bus escolar el 15 de septiembre. Tras el vencimiento del plazo de 48 horas de retención, la Fiscalía solicitó el internamiento de los seis adolescentes, mientras que otros cuatro fueron liberados por falta de méritos. La investigación continúa para determinar responsabilidades y posibles medidas socioeducativas.
Implicaciones legales y futuras acciones
El internamiento preventivo no implica una condena, sino que permite a la Fiscalía realizar pericias y definir la participación de cada menor. Según el Código de Responsabilidad Penal de Adolescentes, si alguno cumple 18 años durante el proceso, seguirá en el centro juvenil, dado que la presunta infracción ocurrió cuando aún era menor.
El caso ha generado gran repercusión en la opinión pública y en los medios, que siguen de cerca los avances de la investigación y las acciones del colegio y las instituciones involucradas.
