Margarita Robles se ha consolidado como la ministra de Defensa más longeva de la democracia, superando a Narcís Serra y reafirmando su perfil de verso suelto dentro del Gobierno. Su trayectoria y liderazgo han sido claves en momentos de crisis y en la modernización de las Fuerzas Armadas.
Una carrera marcada por la independencia
Robles, jueza de profesión y ex secretaria de Estado del Interior bajo Felipe González, nunca se ha afiliado al PSOE, pero ha ocupado posiciones estratégicas en la política española. Asumió el Ministerio de Defensa y el control del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que hasta entonces dependía del Ministerio de la Presidencia.
Su papel durante la crisis de Ceuta mostró su independencia. Fue la única miembro del Ejecutivo que sostuvo que existieron avisos previos del CNI sobre la entrada masiva de inmigrantes, en contraste con las declaraciones de Pedro Sánchez, Fernando Grande-Marlaska y otros ministros. La desclasificación de documentos reveló que el CNI alertó a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil, aunque Moncloa consideró que esos mensajes no fueron alertas formales.
Gestión de crisis y defensa del CNI
Durante la polémica en Ceuta, Robles defendió la labor de los servicios de inteligencia y abrió la puerta a la autocrítica al afirmar que “todo se puede hacer mejor”. Además, se distanció del discurso oficial al pedir a Marruecos “no tocar” a Ceuta y Melilla, y criticó a Rabat, mientras otros ministros definían al país vecino como un socio “fiable” y “leal”.
Robles también pidió disculpas a los ceutíes por la gestión de la crisis y por si se habían sentido “olvidados”. Su postura fue interpretada como una reflexión propia, diferenciándose del resto del Ejecutivo.
En 2022, la destitución de Paz Esteban como directora del CNI, tras el escándalo del software ‘Pegasus’, generó otra controversia. Robles y Esteban defendieron que las escuchas se realizaron con autorización judicial, aunque el cese no satisfizo a varios grupos políticos.
Reconocimiento y liderazgo en Defensa
Pedro Sánchez volvió a confiar en Robles en 2023, pese a su tendencia a actuar con autonomía. Fue la primera en llamar “dictadura” al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela en 2024, lo que generó tensiones internas en el Gobierno.
El Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) suele situar a Robles entre los miembros mejor valorados del Ejecutivo. Sánchez la incluyó como su número dos en las listas de las elecciones generales de junio de 2016 y la nombró portavoz del Grupo Socialista en 2017.
En 2016, Robles fue una de los 15 diputados socialistas sancionados por votar ‘no’ a la investidura de Mariano Rajoy, manteniéndose fiel a Sánchez. Su defensa pública del ‘no es no’ provocó tensiones con el Grupo Socialista, pero posteriormente asumió la portavocía tras el regreso de Sánchez al liderazgo del partido.
Modernización militar y retos recientes
Durante su gestión, España alcanzó el 2% del PIB destinado a defensa, cumpliendo el compromiso adquirido con la OTAN en 2014. Esto fue posible gracias al mayor incremento presupuestario en la historia del sector, con el objetivo de garantizar la defensa colectiva y modernizar el equipamiento militar.
Robles ha coordinado el envío de ayuda militar a Ucrania tras la agresión rusa y ha gestionado la labor de las Fuerzas Armadas en crisis como la del Covid-19, la dana en Valencia en octubre de 2024, los incendios forestales y la entrada masiva en Ceuta de unos 72.000 inmigrantes procedentes de Marruecos.
Su defensa del aumento del gasto militar y el apoyo a Ucrania ha generado críticas de socios como Podemos y Sumar, así como de otros aliados parlamentarios.
Trayectoria y legado
Nacida en León en 1957, Robles fue la primera mujer en presidir una Sala de lo Penal y una Audiencia Provincial en 1991, y la tercera en ingresar al Tribunal Supremo. Su carrera pública comenzó en 1993 como subsecretaria de Justicia y, entre 1994 y 1996, fue secretaria de Estado de Interior bajo Juan Alberto Belloch.
En esa etapa, enfrentó el terrorismo de ETA y gestionó crisis como la detención de Luis Roldán y el secuestro de Publio Cordón por el GRAPO. También lidió con los escándalos de corrupción del PSOE y las investigaciones judiciales sobre los GAL.
Tras la victoria del PP en 1996, Robles regresó a la judicatura y en 2004 fue elegida vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), liderando el sector progresista. Posteriormente, en el Supremo, tuvo diferencias con Carlos Lesmes.
La longevidad y el perfil independiente de Margarita Robles han marcado su paso por el Ministerio de Defensa, consolidándola como una figura clave en la política española reciente.
Para conocer más sobre temas de política y liderazgo, puedes consultar cómo la psicología explica la recuperación tras el fracaso.
