El ex titular de la Terminal Puerto Rosario, Gustavo Pedro Shanahan, enfrenta una investigación por presuntas maniobras de lavado de dinero provenientes de la corrupción y el narcotráfico. Junto a su esposa y sus dos hijos, fue indagado en el marco de una causa que expone vínculos con organizaciones criminales y complejos esquemas financieros.
La investigación judicial y los acusados
La indagatoria se realizó bajo el viejo sistema procesal penal federal, ya que la causa data de 2019. Además de Gustavo Shanahan, fueron llamados su esposa Graciela Niobe Tuero, su hijo Esteban Shanahan y su hija Lucila Shanahan. El juez Carlos Vera Barros y fiscales federales como Diego Velasco, Juan Argibay Molina, Matías Scilabra, Matías Mené y Federico Reynares Solari participaron en el acto.
Tras la audiencia, Gustavo y Esteban Shanahan permanecieron detenidos, mientras que Lucila fue excarcelada y Graciela Tuero recibió prisión domiciliaria por razones de salud mental.
Esquemas de lavado y conexiones internacionales
La investigación señala que Shanahan coordinó operaciones financieras con Jordi Pujol Ferrusola, hijo del histórico dirigente político catalán. Entre 2009 y 2010, Pujol Ferrusola inyectó dinero en la Terminal Puerto Rosario a través de una offshore, con el objetivo de reciclar activos provenientes de sobornos y comisiones ilegales vinculadas a la política catalana.
Posteriormente, se produjo la venta de la mayoría de las acciones de la Terminal Puerto Rosario a Vicentin y el grupo chileno Ultramar. Los fiscales sostienen que la venta de acciones se utilizó para blanquear dinero ilícito, mediante una ingeniería financiera que incluyó préstamos simulados, transferencias internacionales y operaciones inmobiliarias. Sociedades como Pro Puerto S. A. y Vicentin aparecen como posibles vehículos del esquema.
Vínculos con el narcotráfico y operaciones locales
Cuando cesó el flujo de dinero entre Pujol Ferrusola y Shanahan, la investigación apunta a que comenzó el vínculo con la organización narco liderada por Julio Andrés Rodríguez Granthon. Shanahan y el financista rosarino Iván Ferrarons (sobre quien pesa un pedido de captura internacional en España) habrían lavado dinero de esta organización, que estaba condenada por venta de droga y asesinato.
Se estima que desde 2019 los acusados blanquearon 23.683.762 pesos mediante el ingreso de billetes de baja denominación en casinos y la creación de una cueva financiera en el centro de Rosario, donde se realizaban operaciones de compraventa de divisas. Los mandos medios de la banda acudían a este sitio, pagando un recargo del 2% sobre la cotización del dólar blue, conscientes del riesgo de la actividad.
- Las operaciones eran vigiladas por los investigadores.
- En un seguimiento, se filmó a un integrante de la banda trasladando bolsos con dinero desde Villa Banana hasta la financiera.
- En el allanamiento, se hallaron los mismos bolsos en el inmueble.
Condena previa y situación actual
Parte de este esquema quedó expuesto en un fallo de diciembre de 2023, donde Gustavo Shanahan fue condenado por narcotráfico a 7 años de prisión. Se consideró que su aporte era clave para proveer divisas a la banda y facilitar la compra de cocaína para el abastecimiento de búnkeres en Rosario. Por esta sentencia, Shanahan permanece alojado en el penal federal de Marcos Paz.
El caso de Shanahan ilustra la compleja relación entre el lavado de activos, la corrupción y el narcotráfico en Argentina. Para conocer otros casos de investigaciones criminales y vínculos con el narcotráfico, puedes consultar el artículo “Asesinato de El Piturris en Cajeme: investigación y vínculos criminales”.
