Lo que comenzó como un sistema de tandas para adquirir dinero, pantallas, celulares, muebles y otros productos terminó en una ola de denuncias en redes sociales contra una mujer identificada como Luisa Vanely “N”, también señalada por usuarios como Vanelly Zavala, quien presuntamente dejó de responder a los participantes de sus grupos de ahorro.
Los afectados aseguran que los adeudos acumulados alcanzarían aproximadamente un millón de pesos.
La situación tomó un giro todavía más polémico después de que comenzaran a circular esquelas que anunciaban el supuesto fallecimiento de la organizadora, aunque la funeraria donde presuntamente sería velada negó que fuera a prestar ese servicio.
Hasta el momento, no existe una confirmación oficial de su muerte y se desconoce su paradero.

¿Cómo funcionaban las “Tandas Vane”?
De acuerdo con los testimonios difundidos por los afectados, el esquema consistía en formar grupos de personas interesadas en adquirir determinados productos mediante aportaciones periódicas.
Entre los artículos que presuntamente se ofrecían se encontraban:
- Pantallas
- Teléfonos celulares e iPhones
- Cámaras
- Electrodomésticos
- Libreros
- Salas y comedores
- Muebles
- Otros productos
Cada participante debía realizar pagos durante un número determinado de semanas y se le asignaba un turno.
Conforme avanzaban las aportaciones, el dinero reunido supuestamente permitía comprar el producto correspondiente para entregarlo al participante que tenía el turno asignado.
El procedimiento continuaba hasta completar todos los números de la tanda.
Los pagos comenzaron a acumularse
El problema habría surgido cuando Vanelly Zavala dejó de responder a los participantes y comenzaron a acumularse los pagos y productos pendientes.
En redes sociales, algunos afectados publicaron mensajes en los que exigían la entrega de artículos que, según sus testimonios, ya habían sido liquidados.
Uno de los usuarios reclamó:
“Ya te esperé mucho tiempo y no das respuesta, ya te volviste a desaparecer y dejar de contestar”.
Otra persona aseguró haber pagado por un paquete que incluía sala, comedor, pantalla TCL de 55 pulgadas y una base matrimonial individual, y exigió su entrega.
Otro afectado señaló que había realizado 30 pagos de 750 pesos, equivalentes a 22 mil 500 pesos, sin recibir respuesta.
Aparecen esquelas de su supuesto fallecimiento
La controversia aumentó cuando comenzaron a difundirse en redes sociales esquelas que anunciaban el supuesto fallecimiento de la mujer el 8 de septiembre.
En algunas publicaciones se señalaba que sería velada durante la madrugada del 9 de septiembre en Capillas Funerarias La Fe, en el municipio de García, Nuevo León.
Sin embargo, la propia funeraria negó que fuera a prestar el servicio funerario relacionado con la mujer señalada.
La negativa alimentó las sospechas entre los integrantes de los grupos de tandas, quienes comenzaron a cuestionar la autenticidad de las esquelas.
¿Fingió su muerte para evitar pagar?
A partir de la desaparición de la organizadora y de la circulación de las esquelas, algunos usuarios comenzaron a acusarla en redes sociales de haber fingido su muerte para evitar responder por los adeudos.
Hasta el momento no se ha informado públicamente que exista una resolución judicial que determine que la mujer cometió un fraude o que haya fingido deliberadamente su fallecimiento.
Lo que sí existe son múltiples señalamientos de personas que aseguran haber entregado dinero y no haber recibido los productos o el dinero que esperaban.
Afectados calculan adeudo cercano al millón de pesos
En los grupos relacionados con las llamadas “Tandas Vane”, usuarios comenzaron a realizar cálculos sobre las cantidades que presuntamente quedaron pendientes.
De acuerdo con estas estimaciones difundidas en redes sociales, el monto acumulado podría acercarse a un millón de pesos.
Por ahora, el paradero de la mujer permanece desconocido y tampoco existe una confirmación oficial sobre su supuesto fallecimiento.
El caso genera preocupación entre los participantes
La situación ha generado preocupación entre las personas que aseguran haber participado en las tandas y realizado pagos durante semanas o meses.
Los afectados continúan compartiendo comprobantes, mensajes y testimonios en redes sociales para intentar conocer qué ocurrió con su dinero y con los productos que esperaban recibir.
Mientras tanto, cualquier posible responsabilidad penal deberá ser determinada por las autoridades competentes a partir de una investigación formal y de las pruebas que presenten los afectados.
Por ahora, el caso permanece rodeado de interrogantes: ¿dónde está Vanelly Zavala?, ¿qué ocurrió con las tandas y los productos pendientes?, y quién está detrás de las esquelas que anunciaron su supuesto fallecimiento?
