El conflicto entre Rubén Rocha Moya y Héctor Melesio Cuén Ojeda por el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) alcanzó un punto crítico en julio de 2024. Un intento de mediación, solicitado por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, no logró resolver la disputa, marcando el inicio de una serie de eventos que sacudieron a la institución y a la política sinaloense.
El encuentro en la Secretaría de Gobernación
Nueve días antes del asesinato del exrector, representantes de Rocha Moya y Cuén se reunieron en la Secretaría de Gobernación con la intención de poner fin a su enfrentamiento. La cita fue organizada a petición de Andrés Manuel López Obrador, quien buscaba facilitar el diálogo entre las partes.
La reunión, sin embargo, no logró los resultados esperados. De acuerdo con la reconstrucción periodística, el gobernador Rocha Moya acudió personalmente, acompañado por Robespierre Lizárraga Otero, encargado de despacho de la Rectoría de la UAS, quien anunció tres acuerdos tras el encuentro:
- Acompañamiento permanente de Segob y el gobierno estatal en la resolución del conflicto.
- Seguimiento a los procesos judiciales en trámite contra la dirigencia universitaria.
- Compromiso del gobierno de Sinaloa de legalizar títulos pendientes.
Rocha Moya resumió que los temas centrales —la reforma a la Ley Orgánica de la universidad y los procesos judiciales— serían resueltos en Sinaloa por las autoridades correspondientes, con la reforma pasando primero por consulta universitaria y luego por el Congreso estatal.
Protestas y tensiones en la Ciudad de México
Un día antes de la reunión, la comunidad de la UAS organizó una caravana en camión desde Sinaloa hasta la Ciudad de México. Desde la mañana del 16 de julio de 2024, maestros, trabajadores y estudiantes se plantaron frente a Palacio Nacional, esperando ser atendidos por el presidente.
Los manifestantes portaban mantas con consignas dirigidas a López Obrador, pidiendo su intervención para sacar a Cuén de la UAS y denunciando presunta corrupción. Otro grupo exigía que Rocha “sacara las manos” de la universidad. La protesta bloqueó la avenida 20 de Noviembre y fue vigilada por policías.
Mientras tanto, en su conferencia matutina, López Obrador evitó tomar partido y atribuyó el agravamiento del conflicto al proceso electoral de 2024, señalando que la confrontación se exacerbó por la campaña política.
Origen y escalada del conflicto
La disputa entre Rocha y Cuén no surgió en 2024. El control de la UAS, una institución con millonarios recursos y fuerte estructura política, era el trasfondo. Cuén, rector desde 2005, construyó un liderazgo que combinaba poder universitario y político, fundando el Partido Sinaloense y llenando el Consejo Universitario de aliados.
Ambos fueron aliados hasta que la relación se rompió en mayo de 2022, cuando Rocha destituyó a Cuén de la Secretaría de Salud. Desde entonces, el gobierno estatal inició procesos penales contra figuras cercanas a Cuén, incluyendo al rector Jesús Madueña Molina y al propio hijo de Cuén.
El desenlace violento y el cambio en la UAS
Nueve días después de la reunión en Segob, el 25 de julio de 2024, ocurrió el asesinato de Cuén. Según una carta de Ismael “El Mayo” Zambada, la mediación criminal en la finca Huertos del Pedregal fue convocada por Joaquín Guzmán López para intentar resolver la disputa por la UAS. Rocha Moya negó haber asistido a ese encuentro. Cuén fue baleado y murió horas después, de acuerdo con la versión difundida.
Tras el asesinato, el gobierno de Rocha logró avanzar en lo que la Segob no había conseguido. Se realizó una consulta universitaria en septiembre de 2024 y se reformó la Ley Orgánica de la UAS. Meses después, Madueña, antes aliado de Cuén, se acercó a Rocha, marcando un nuevo capítulo en la historia de la universidad.
Para más contexto sobre procesos políticos recientes en México, consulta este análisis sobre el Paquete Económico 2027.
