El Malecón Tajamar de Cancún continuará sin un nuevo proyecto inmobiliario, luego de que el secretario estatal de Ecología y Medio Ambiente descartó que exista alguna propuesta para retomar la construcción en la zona, tras el fallo judicial que canceló el desarrollo.
Malecón Tajamar de Cancún mantiene su situación actual
El funcionario explicó que no existe una iniciativa desde la dependencia para reactivar el proyecto. Señaló que el sitio cuenta con una sentencia vigente y que las actividades actuales corresponden principalmente a eventos o consultas relacionadas con temas ambientales.
No hay plan para regresar al desarrollo inmobiliario
Ante las versiones difundidas por algunos empresarios hoteleros e inmobiliarios sobre un supuesto plan para reactivar la zona, el secretario aclaró que no hay ninguna propuesta concreta para volver a impulsar el proyecto en el área.
También indicó que cualquier asunto relacionado con el uso del predio corresponde a temas urbanos, mientras que la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente no contempla acciones para revivir el desarrollo inmobiliario en el Malecón Tajamar.
Proyecto original estuvo a cargo de Fonatur
El desarrollo conocido como Malecón Tajamar, inicialmente llamado Malecón Cancún, fue promovido por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) desde los primeros años de la década de 2000.
Historia del proyecto inmobiliario
El plan contemplaba la urbanización de aproximadamente 50 a 70 hectáreas de manglar y selva ubicadas frente a la Laguna Nichupté, en una zona estratégica de Cancún. La propuesta incluía espacios habitacionales, comerciales, de servicios y áreas destinadas a hoteles.
Autorizaciones y avance de obras
En 2005, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó la autorización en materia de impacto ambiental. Posteriormente, comenzaron los trabajos de urbanización y fueron vendidos decenas de lotes a inversionistas privados.
Conflicto ambiental y protestas ciudadanas
La madrugada del 16 de enero de 2016, maquinaria pesada ingresó al predio con apoyo de elementos policíacos y realizó el desmontaje de más de 20 hectáreas de manglar.
Este hecho generó un movimiento ciudadano y ambiental integrado por organizaciones como Salvemos Manglar Tajamar, Grupo Ecologista del Mayab y Greenpeace México. Las protestas, amparos y denuncias provocaron la suspensión de las obras.
Resolución judicial canceló el proyecto
En 2017, el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito emitió una sentencia definitiva que canceló el desarrollo inmobiliario, ordenó restaurar el manglar afectado y prohibió nuevas autorizaciones de impacto ambiental para infraestructura urbana en la zona.
El fallo estableció que no podían desarrollarse los proyectos originalmente planeados y se basó en los principios de prevención, precaución y el derecho a un medio ambiente sano. Posteriormente, la resolución quedó confirmada como cosa juzgada.
