Una dolorosa tragedia ha encendido las alarmas en redes sociales tras difundirse el caso de un pequeño niño, de unos 5 años de edad, que perdió la vida debido a un descuido fatal. De acuerdo con la información que publica el video, mientras la madre del menor se concentraba en la cámara de su teléfono celular para generar contenido digital, el menor, quien jugaba en las alturas de una azotea, sufrió una caída que terminó en la muerte.
De acuerdo con los reportes del incidente, la madre se encontraba transmitiendo o grabando un video para sus plataformas digitales en el momento exacto en que ocurrieron los hechos. A unos metros de ella, su pequeño hijo se sostenía peligrosamente de unas varillas en la orilla del techo de la vivienda. En un instante de descuido, el menor perdió el equilibrio y cayó al vacío.
Como se puede ver e las terribles imágenes, tras perder el equilibrio el menor logra sostenerse con sus manos, en busca de ayuda, pero desafortunadamente el peso le gana y termina por caer al vacío. De acuerdo con la información publicada, el niño fue trasladado de emergencia a un hospital cercano debido a la gravedad de sus heridas. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del cuerpo médico por estabilizarlo y salvarle la vida, lamentablemente se confirmó su fallecimiento poco después de su ingreso.
Ningún ‘like’ vale la vida de un hijo
El caso ha generado una fuerte indignación y debate en internet sobre el uso irresponsable de los dispositivos móviles por parte de los padres de familia. Diversos especialistas en seguridad infantil señalan que la “ceguera por atención” —el fenómeno de abstraerse por completo en la pantalla del celular— está provocando un aumento en los accidentes domésticos graves.
Este trágico suceso deja una cruda moraleja para la sociedad actual: ninguna cantidad de visualizaciones, seguidores o “me gusta” en una pantalla digital vale más que laseguridad, el cuidado y la vida de un hijo. Por lo que las autoridades exhortan a la población a mantener una vigilancia activa sobre los menores de edad, especialmente en zonas de alto riesgo como azoteas, balcones o escaleras.
