El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, solicitó en la ONU fortalecer la cooperación internacional para combatir el terrorismo transnacional y las redes criminales que operan con lógicas económicas, no motivaciones religiosas o políticas. La intervención ocurrió durante la Cuarta Conferencia de Alto Nivel en Nueva York, con la participación de representantes de más de 190 países.
Contexto y principales preocupaciones
Sánchez advirtió que los grupos armados ilegales en Colombia se financian principalmente a través de economías ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal, lo que representa una amenaza que trasciende las fronteras nacionales. La financiación de estos grupos hace que su operación sea cada vez más compleja y difícil de erradicar sin una coordinación internacional efectiva.
El ministro destacó que ningún Estado puede afrontar solo este fenómeno, ya que las estructuras criminales utilizan rutas, recursos y tecnologías que conectan a varios países. Por ello, hizo un llamado a intensificar la cooperación para desmantelar estas redes y reducir su capacidad de acción.
Uso de tecnologías emergentes por actores ilegales
Sánchez también alertó sobre el uso de nuevas tecnologías por parte de actores ilegales. Mencionó herramientas como drones y redes sociales, que aunque fueron creadas con fines legítimos, están siendo aprovechadas por organizaciones criminales para ampliar su impacto y reducir riesgos operativos.
El ministro afirmó que estos recursos tecnológicos plantean desafíos urgentes a la comunidad internacional, ya que se utilizan para maximizar el daño, influir psicológicamente y facilitar actividades ilícitas en diferentes territorios.
Prioridades para la comunidad internacional
Fortalecer el intercambio de información
Colombia propuso tres prioridades en la conferencia. La primera es fortalecer el intercambio de información e inteligencia para anticipar movimientos y responder de manera más efectiva a las amenazas, que ya no se limitan a un solo territorio.
Regulación de tecnologías emergentes
La segunda prioridad busca promover marcos regulatorios que dificulten el uso indebido de tecnologías por parte de organizaciones terroristas. La meta es cerrar vacíos legales que permitan emplear herramientas tecnológicas en vigilancia, propaganda o ataques.
Respuesta integral y multisectorial
Finalmente, Colombia propuso impulsar estrategias que involucren no solo a los Estados, sino también al sector privado, la academia y la sociedad civil. La cooperación multisectorial es clave para hacer frente a amenazas que combinan capacidades financieras, tecnológicas y comunicativas.
Próximos pasos y reuniones
Tras su participación, Sánchez mantendrá una reunión con Alexander Zouev, secretario general adjunto interino de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNOCT). El objetivo será abordar temas relacionados con la seguridad de Colombia y la región.
El mensaje central del ministro fue la necesidad de que la lucha contra organizaciones criminales tenga una dimensión internacional, promoviendo la cooperación, la regulación y la coordinación entre diversos sectores para enfrentar el terrorismo transnacional y el crimen organizado.
