El respaldo público del candidato a gobernador regional de Arequipa por Renovación Popular, Harold Rodríguez, a la Marcha del Orgullo 2026 generó su suspensión y una investigación disciplinaria en su partido. La movilización, que busca promover la igualdad y los derechos de la comunidad LGTBI+, se realizó en la región sur del Perú y contó con el apoyo de varias figuras políticas.
Contexto y apoyo del candidato
Según informó la coordinación regional de Renovación Popular, Harold Rodríguez expresó que le parecía “una iniciativa muy positiva” y que aportaría con respaldo logístico para la marcha. La activista trans Ana Chávez Pedraza, promotora del evento, confirmó que el candidato le había enviado veinte metros de tela para la organización del evento, lo que fue recibido con satisfacción por la comunidad.
Reacción del partido y consecuencias
Tras difundirse su apoyo, la dirigencia de Renovación Popular anunció la apertura de un proceso disciplinario contra Rodríguez y la suspensión provisional de su militancia. En un comunicado, el partido afirmó que la acción del candidato vulneraba los principios y el estatuto partidario, en línea con su política de mantener una postura neutral respecto a temas de orientación sexual y derechos humanos.
Reacciones y postura de otras autoridades
La alcaldesa de Arequipa, Ruccy Oscco, había confirmado su presencia en la marcha, pero finalmente no asistió. En contraste, la presidenta del Consejo Regional de Arequipa, Norma Ortega Valdivia, participó en la movilización. Organizaciones conservadoras expresaron su preocupación por el apoyo del candidato, argumentando que la investidura de la alcaldía no debe ser utilizada para validar posturas que puedan generar fracturas sociales.
Contexto político y social en torno a la marcha
La Marcha del Orgullo 2026 en Arequipa, que celebró su 17ª edición, es la movilización más convocante del país en favor de la igualdad y los derechos de la comunidad LGTBI+. A pesar de las posturas en contra de figuras como Álvaro Uribe o otros líderes conservadores, la marcha continúa promoviendo un espacio de inclusión y respeto en la región.
El apoyo de figuras políticas a este tipo de movilizaciones sigue siendo un tema de debate en el Perú, donde algunos sectores conservadores mantienen posturas contrarias a la legalización del matrimonio igualitario y el aborto, mientras que otros defienden los derechos humanos como un asunto universal.
