La Marcha del Orgullo 2026 en Lima se prepara para su vigésimo cuarta edición, consolidándose como un espacio fundamental para la comunidad LGBTI en Perú. Este evento, que se realizará el sábado 27 de junio, refleja la resistencia y el compromiso por los derechos conquistados en un escenario político cada vez más desafiante.
Contexto y preparación de la marcha
Desde noviembre de 2025, el colectivo organizador gestionó permisos y coordinaciones con diferentes instituciones, enfrentando demoras y trabas administrativas. La respuesta formal de la Municipalidad Metropolitana de Lima llegó en junio, lo que redujo los plazos para organizar la logística con la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), la Policía Nacional del Perú y los servicios de emergencia.
Además, Tilsa Vásquez, referente trans del colectivo, denunció haber sido víctima de discriminación por parte de funcionarios del Ministerio del Interior, anunciando que presentará la denuncia correspondiente.
Importancia y respaldo social
Durante la presentación, María Fernanda Rey, activista bisexual, resaltó que la marcha cumple 24 años de presencia pacífica en las calles de Lima. La movilización se ha consolidado como uno de los espacios más relevantes para las personas LGBTI y sus familias, recibiendo apoyo de organizaciones civiles, organismos internacionales y empresas aliadas.
Rey también hizo un llamado a que el compromiso con la diversidad trascienda junio, promoviendo acciones concretas durante todo el año.
Avances y desafíos legislativos
La congresista Susel Paredes destacó que la Marcha del Orgullo representa una de las principales expresiones de derechos civiles en Perú. Cada año, el evento congrega a cientos de miles de personas, incluyendo familias, embajadas y organismos internacionales.
La legisladora informó sobre proyectos de ley relacionados con el matrimonio igualitario, la identidad de género y la tipificación del crimen de odio en el Código Penal, que buscan fortalecer los derechos de la comunidad.
Discurso político y desafíos actuales
El escenario político ha generado preocupación en el colectivo, ante el aumento de discursos excluyentes y la falta de políticas públicas inclusivas. La diputada Indira Huilca remarcó que, pese a los avances, persisten expresiones discriminatorias desde espacios de poder.
Huilca resaltó que la visibilidad de la comunidad LGBTI ha sido un logro importante y que la principal deuda pendiente es la implementación de políticas públicas que garanticen igualdad de derechos para todos.
El mes del orgullo y la visibilidad
Jorge Apolaya, vocero del colectivo, afirmó que uno de los mayores logros ha sido vencer la vergüenza y la exclusión, convirtiendo la marcha en un espacio de expresión y dignidad.
El activista anunció que junio será reivindicado como el mes del orgullo, la vida y las familias diversas, promoviendo una visión inclusiva que refleje la realidad peruana y sus distintas formas de convivencia.
La Marcha del Orgullo Lima 2026 partirá en Campo de Marte y culminará con un evento cultural abierto a toda la ciudadanía, fortaleciendo los lazos comunitarios y defendiendo los derechos conquistados ante un futuro que, si bien desafiante, también ofrece oportunidades para la organización y la esperanza.
