El golpe de calor se ha convertido en una preocupación creciente en Quintana Roo ante las elevadas temperaturas registradas en las últimas semanas. La Secretaría de Salud estatal hizo un llamado urgente a la población para extremar precauciones, ya que esta condición puede poner en riesgo la vida si no se atiende a tiempo.
Las autoridades insisten en la importancia de adoptar medidas preventivas, especialmente durante las horas de mayor radiación solar, cuando el impacto del calor puede ser más severo.
Casos registrados en Quintana Roo durante 2026
De acuerdo con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Daños a la Salud por Temperaturas Naturales Extremas, hasta la semana 18 del 2026 se ha confirmado un fallecimiento y al menos siete casos relacionados con esta condición en la entidad.
El titular de Salud estatal, Carlos Flavio Rosado, subrayó la necesidad de no ignorar los síntomas y acudir de inmediato a recibir atención médica en caso de emergencia.
Recomendaciones para prevenir afectaciones
El funcionario pidió a la población mantenerse hidratada, consumiendo en promedio dos litros de agua al día, además de evitar la exposición directa al sol entre las 11 de la mañana y las 4 o 5 de la tarde. También recomendó no realizar actividades físicas en ese lapso.
Enfatizó que es fundamental no automedicarse ni minimizar señales como dolor de cabeza o fatiga, ya que podrían estar relacionadas con un golpe de calor, una condición que puede agravarse rápidamente si no se trata de forma adecuada. Además, el riesgo de golpe de calor aumenta en contextos de alta humedad y temperaturas prolongadas.
¿Cómo identificar esta condición?
Esta condición ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura tras una exposición prolongada a calor extremo. Antes de que se presente, suelen aparecer síntomas claros que deben ser atendidos de inmediato.
Entre los signos más comunes se encuentran el agotamiento, debilidad, fatiga, mareos, náuseas, vómito, sudoración excesiva, ansiedad, dolor de cabeza, desmayos y señales de deshidratación como labios secos o extremidades frías o húmedas.
Grupos más vulnerables ante el calor
Las autoridades también señalaron que hay sectores de la población que requieren especial atención, como niñas y niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y quienes padecen enfermedades crónicas.
Para estos grupos, las medidas preventivas deben ser aún más estrictas, ya que son más propensos a sufrir complicaciones derivadas de las altas temperaturas.
