El Gobierno de España tomó una postura firme y sin precedentes ante el conflicto internacional: ordenó el cierre de su espacio aéreo a las aeronaves militares de Estados Unidos que participan en la operación castrense vinculada a la guerra de Irán. La decisión, que también impide el uso de las bases aéreas de Rota y Morón por parte de aviones estadounidenses, ha elevado la tensión diplomática entre Madrid y Washington a niveles que no se recordaban en años recientes.
Guerra de Irán: la postura de España ante el conflicto
De acuerdo con información publicada por el diario El País y confirmada a la agencia EFE por fuentes del Ministerio de Defensa, la prohibición española abarca también a las aeronaves destacadas en terceros países europeos, a las que igualmente se les veda el uso del espacio aéreo español para operaciones relacionadas con el conflicto.
Fuentes del gestor español de navegación aérea Enaire aclararon que esta restricción no afecta a los vuelos comerciales, sino únicamente a las operaciones aéreas de carácter militar vinculadas a la guerra de Irán, dejando intacta la actividad civil en los cielos españoles.
Ministra de Defensa: “Profundamente ilegal y profundamente injusta”
La ministra de Defensa, Margarita Robles, fue categórica al abordar el tema. Aseguró que el Gobierno comunicó “clarísimamente” a Estados Unidos, desde el inicio de la operación militar, que España no autorizaría el uso de sus bases ni de su espacio aéreo para actividades relacionadas con ese conflicto.
Robles insistió en que la posición española es “muy clara” y que el país no autorizará “en ningún caso” el uso de las bases de Rota y Morón para participar en una guerra que considera “profundamente ilegal y profundamente injusta”, una postura que el Ejecutivo ha mantenido de manera consistente pese a las presiones externas. Subrayó además que esta decisión responde a principios de derecho internacional que España no está dispuesta a comprometer bajo ninguna circunstancia.
Trump arremete contra España en medio de la tensión diplomática
La negativa española al uso de las bases de Rota y Morón —instalaciones de uso conjunto reguladas por un convenio bilateral con Estados Unidos— ha generado un evidente deterioro en las relaciones entre ambos gobiernos. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha aprovechado diversas ocasiones para arremeter públicamente contra las autoridades españolas, llegando incluso a amenazar con imponer un embargo comercial a España como represalia por su postura.
No obstante, el Ejecutivo español ha mantenido su posición sin concesiones, oponiéndose tanto a la intervención de Estados Unidos e Israel en Irán como al uso de sus instalaciones militares para tal fin, argumentando que la operación viola el derecho internacional.
España busca mantener sus relaciones económicas con EE.UU.
A pesar de la tensión generada por el cierre del espacio aéreo, el Gobierno español ha dejado claro que su objetivo no es deteriorar los vínculos bilaterales con Washington, sino defender una postura de principios ante un conflicto que considera ilegítimo.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señaló que el cierre del espacio aéreo forma parte de la decisión de no participar ni contribuir a una guerra iniciada de manera “unilateral” y en contra de la legalidad internacional. Precisó además que las empresas españolas operan actualmente en las mismas condiciones que otras compañías europeas en territorio estadounidense.
Nuevas oficinas económicas en Boston y Houston
En el marco de esta coyuntura diplomática, el ministro Cuerpo anunció en entrevista con la radioemisora Cadena Ser la apertura de dos nuevas oficinas económicas en las ciudades de Boston y Houston. El objetivo de estas representaciones, según explicó, es brindar apoyo a las empresas españolas que buscan establecerse en el mercado estadounidense “de manera efectiva y exitosa”, reforzando los lazos comerciales pese al clima de tensión política entre ambas naciones.
