En redes sociales se ha viralizado el impactante caso de Gia Bernhardt, una joven de 24 años que afirma haber sufrido graves daños físicos y emocionales después de morder lo que asegura era un ratón muerto empanizado dentro de un burrito adquirido en un restaurante de una famosa cadena de comida mexicana ubicado en el Upper East Side de Nueva York.
La mujer presentó una demanda contra el establecimiento por los problemas médicos que asegura haber desarrollado tras el incidente, el cual ocurrió a principios de este año.

“El roedor se encontraba en la boca de la demandante”
De acuerdo con la demanda citada por medios locales, Bernhardt relató que el supuesto roedor estaba rebozado y oculto entre los ingredientes del platillo que ordenó. La joven habría mordido el animal sin darse cuenta de lo que se trataba hasta que sintió una textura extraña.
“El roedor se encontraba en la boca de la demandante tras morder la comida”, señala el documento legal.
Tras el suceso, la mujer asegura haber experimentado dolor físico, shock, y angustia mental severa, además de lesiones que describe como permanentes y que le impiden realizar sus actividades cotidianas.

La demanda fue presentada el 1 de diciembre
Bernhardt interpuso formalmente la demanda el pasado 1 de diciembre, alegando que en el burrito venía algún tipo de roedor, aunque aclaró que no está completamente segura si era un ratón o una rata.
El caso ha generado una ola de comentarios en redes sociales, donde los usuarios reaccionan entre sorpresa, indignación y escepticismo.
La cadena de comida mexicana niega las acusaciones
Ante la polémica, la famosa cadena de restaurantes emitió un comunicado en el que niega rotundamente las acusaciones hechas por la joven.
“Negamos firmemente las acusaciones de esta queja y nos defenderemos enérgicamente contra estas afirmaciones”, respondió la marca.
Según el restaurante, lo que Bernhardt habría encontrado en su comida no era un roedor, sino un trozo de retazo de pollo, un ingrediente común dentro de sus preparaciones. La cadena señaló que estos pedazos pueden variar en forma y textura, lo que explicaría la confusión.
El caso continúa en proceso
La disputa legal sigue en marcha, mientras que el caso continúa generando debate sobre las normas de higiene en restaurantes y la responsabilidad de las cadenas de comida rápida ante este tipo de acusaciones.
