El Cártel Jalisco Nueva Generación ha intensificado significativamente su presencia en Ecatepec, Estado de México, uno de los municipios más poblados del país con aproximadamente 1.7 millones de habitantes. Esta expansión del cartel representa un punto de inflexión en la lucha contra la delincuencia organizada en la región, especialmente tras la desarticulación de grupos rivales como La Chokiza. El CJNG busca consolidar su control territorial en plazas específicas mediante actividades ilícitas que incluyen narcomenudeo, tráfico de drogas, extorsión y otras modalidades criminales que afectan directamente a comerciantes y ciudadanía.
La caída de La Chokiza y el vacío de poder
La Chokiza operaba en Ecatepec mediante un modelo de negocio criminal sofisticado que se extendía por distintas colonias del municipio. Su estructura organizativa se sostenía en el cobro de cuotas de protección, préstamos con el método conocido como “gota a gota” —una modalidad de usura con tasas de interés exorbitantes y métodos de cobro violentos—, despojo de propiedades y tráfico de sustancias ilícitas. En enero de 2025, las autoridades federales desarticularon la organización tras detener a Alejandro Gilmare Mendoza Díaz, conocido como El Choko, su principal líder, junto con operadores clave como Zulma “N” y Carlos Andrés “N”.
El Choko había extendido sus operaciones criminales hasta la alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México, manteniendo una red compleja de influencias políticas y comerciales. Su captura representó un golpe significativo para la estructura de crimen organizado en la zona, pero también dejó un vacío de poder que el CJNG no tardó en intentar llenar. La fragmentación del control territorial en Ecatepec tras la caída de La Chokiza abrió la puerta a nuevos actores con mayor capacidad de fuego y recursos financieros.
La estrategia de expansión del CJNG en la región
El Cártel Jalisco Nueva Generación, liderado por Nemesio Oseguera Cervantes conocido como “El Mencho”, ha implementado una estrategia de expansión agresiva en Ecatepec que combina intimidación mediática con presencia operacional. En septiembre de 2025, el CJNG difundió videos en redes sociales donde presuntos sicarios del cartel anunciaban su llegada al municipio, amenazando explícitamente con una “limpia” contra impostores locales involucrados en extorsión, secuestro y cobro de piso. Esta táctica de comunicación directa con la población representa una evolución en la estrategia criminal, utilizando plataformas digitales para consolidar su dominio psicológico sobre territorios específicos.
El cartel apunta a colonias de alto valor estratégico como San Agustín, Miguel Hidalgo, Ciudad Azteca, Castilla y Jardines Santa Clara, enfocándose en delitos como narcomenudeo, huachicol —robo de hidrocarburos que constituye una fuente importante de ingresos—, control del transporte público y despojo de tierras. Esta diversificación de actividades ilícitas permite al CJNG maximizar sus ganancias y consolidar su presencia mediante múltiples canales de poder político y económico.
Presencia confirmada mediante hallazgos criminales
La infiltración del CJNG en Ecatepec ha sido confirmada mediante hallazgos concretos que revelan la magnitud de su operación criminal. En noviembre de 2025, autoridades encontraron cuerpos con mensajes explícitos del CJNG en diferentes puntos del municipio. En agosto del mismo año, se registraron rescates de secuestrados en casas de seguridad vinculadas directamente con la organización. Estos incidentes no representan actos aislados sino parte de una estrategia sistemática de control territorial mediante el terror y la violencia.
Ecatepec alberga actualmente al menos quince grupos delictivos en competencia constante, siendo el CJNG el de mayor alcance territorial en la región oriente del Estado de México. La organización compite directamente con La Familia Michoacana y la Unión Tepito por el dominio de plazas y rutas de distribución. Esta fragmentación del poder criminal genera ciclos de violencia interorganizacional que afectan severamente la seguridad pública y generan desplazamientos forzados de población civil.
Operaciones criminales y su impacto en comerciantes
La presencia del CJNG y grupos rivales en Ecatepec ha generado un clima de terror entre comerciantes y transportistas. La extorsión se ha convertido en una práctica sistemática que afecta especialmente a pequeños negocios, reduciendo sus ganancias en porcentajes significativos. Comerciantes reportan que las bandas operan “a cara descubierta” con práctica impunidad, utilizando intimidación física y amenazas explícitas para obligar el pago de cuotas de protección.
Los delitos comunes en la jurisdicción incluyen extorsión mediante la modalidad de “derecho de piso”, secuestro exprés, vandalismo, narcomenudeo, robo de vehículos y despojo de inmuebles. Particularmente relevante es la técnica criminal de los “montachoques”, donde pandilleros provocan colisiones vehiculares simuladas para posteriormente extorsionar a los conductores. Estos mecanismos operan simultáneamente como fuentes de financiamiento de bandas locales y como instrumentos de intimidación territorial.
Autoridades municipales y el negacionismo institucional
A pesar de la evidencia fehaciente de operaciones del CJNG y otros grupos delictivos en Ecatepec, autoridades municipales han minimizado la amenaza. El secretario municipal Faustino de la Cruz ha negado la presencia de crimen organizado de alto nivel, atribuyendo la violencia únicamente a “bandas locales”. Esta posición contrasta marcadamente con reportes de inteligencia federal que documentan la presencia del cartel Jalisco Nueva Generación en la región.
El negacionismo institucional genera críticas sobre la capacidad estatal para enfrentar la delincuencia organizada y la posible complicidad o infiltración de funcionarios locales en estructuras criminales. Este fenómeno de debilitamiento institucional es especialmente preocupante en municipios de alta densidad poblacional como Ecatepec, donde la corrupción facilita la consolidación territorial del crimen organizado.
El CJNG en el contexto nacional de drogas
El Cártel Jalisco Nueva Generación se ha consolidado como la organización más violenta y expansiva de México, según reportes del Informe Nacional de Amenaza de Drogas 2025 presentado por la DEA. El CJNG mantiene operaciones en más de cuarenta países y presencia significativa confirmada en veinte estados mexicanos, incluyendo Baja California, Chihuahua, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Guerrero y Campeche. Su poder económico se sostiene mediante Los Cuinis, su brazo financiero especializado en lavado de dinero, permitiendo operaciones internacionales sofisticadas.
Una preocupación creciente señalada por autoridades de drogas estadounidenses es que el CJNG estaría utilizando sustancias de uso veterinario para fortalecer sus drogas sintéticas, elevando significativamente los riesgos para consumidores y complicando esfuerzos sanitarios binacionales. El cartel mantiene capacidad demostrada de establecer alianzas estratégicas que alteran el equilibrio de poder criminal en México, incluyendo posibles asociaciones con facciones del Cártel de Sinaloa.
Capacidad de financiamiento y poder de fuego
David Mendoza, quien heredó el control de Ecatepec tras la captura de El Choko, opera bajo el respaldo de operadores clave como Carlos y César Ariel López Rubio, Ismael Rufino Zamudio Castillo alias Mayel, y Pablo Jasso Olivares. Este equipo se encarga del cobro de cuotas protección y demás actividades ilícitas que anteriormente controlaba La Chokiza. La estructura jerárquica del CJNG proporciona capacidad financiera y de fuego incomparablemente mayor que la que poseía la organización desarticulada.
El financiamiento del CJNG en Ecatepec proviene de múltiples fuentes criminales: narcomenudeo, tráfico de drogas de mayor escala, huachicol, control de transporte público mediante extorsión, y despojo de propiedades para actividades ilícitas. Esta diversificación de fuentes de ingreso genera resistencia operacional ante golpes específicos de autoridades, permitiendo que la organización absorba pérdidas focalizadas sin colapsar su estructura general.
Desafíos para la persecución y la justicia
El proceso judicial contra La Chokiza ilustra los desafíos institucionales que facilitan la presencia del CJNG. Alejandro Gilmare Mendoza había sido detenido en 2022 por elementos de la policía capitalina por extorsión, pero recuperó su libertad debido a integración deficiente de carpeta de investigación por parte de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México. Esta falla institucional permitió que El Choko continuara operaciones criminales durante tres años adicionales, consolidando su imperio delictivo hasta su captura final en 2025.
El temor a denunciar constituye un obstáculo adicional para la persecución penal de delitos. Comerciantes víctimas de extorsión reportan traumatización psicológica y sospecha hacia autoridades, cuestionando si funcionarios locales sirven efectivamente a intereses criminales. Esta erosión de confianza institucional debilita los mecanismos de denuncia y colaboración ciudadana necesarios para investigación policial efectiva.
Alianzas y reestructuraciones en el crimen organizado
La DEA ha alertado sobre una posible alianza estratégica entre el CJNG y Los Chapitos, facciones líderes del Cártel de Sinaloa tras la captura en 2024 de Ismael “El Mayo” Zambada-García y Joaquín Guzmán-López. Una asociación entre estas organizaciones tendría potencial de expandir territorios, recursos, poder de fuego y acceso a funcionarios corruptos, alterando significativamente el equilibrio de poder criminal en México y potencialmente aumentando el flujo de drogas hacia el norte y tráfico de armas hacia el sur en la frontera con Estados Unidos.
En Ecatepec operan también grupos como Los 300 y la Unión de Sindicatos y Organizaciones Nacionales (USON), creando un panorama de fragmentación que simultáneamente se consolida bajo estructuras mayores como el CJNG. Esta reestructuración territorial responde a dinámicas nacionales de crimen organizado donde cárteles mayores absorbem territorios y operaciones de grupos menores.
Perspectivas de seguridad pública regional
La consolidación del CJNG en Ecatepec representa un reto estructural para la seguridad pública regional. El municipio se ubica estratégicamente en la zona metropolitana de la Ciudad de México, permitiendo al cartel acceso a mercados masivos de consumo de drogas y facilitando operaciones de lavado de dinero mediante economía formal. La presencia de al menos quince grupos delictivos en competencia genera violencia sostenida que afecta servicios básicos, educación y desarrollo económico local.
Las autoridades federales, estatales y municipales enfrentan desafíos de coordinación, capacidad operacional e infiltración institucional. La negación pública de la amenaza por funcionarios municipales contrasta con urgencia de reportes de inteligencia federal, generando descoordinación que beneficia operaciones del crimen organizado. Sin respuestas institucionales coordinadas y sostenidas, la expansión del CJNG en Ecatepec probablemente continuará consolidándose.
La situación en Ecatepec refleja dinámicas nacionales documentadas en informes internacionales. México fue ubicado en el tercer lugar mundial en índices de crimen organizado durante 2025, reflejando la magnitud del desafío que representa la presencia del CJNG y sus operaciones de tráfico de drogas, narcomenudeo y control territorial en municipios estratégicos. Los ciudadanos de Ecatepec continúan buscando respuestas institucionales efectivas que les permitan recuperar espacios públicos y comerciales.
Desde Digital News, te invitamos a compartir este análisis sobre la expansión del CJNG en Ecatepec. ¿Cómo crees que deben responder las autoridades ante la consolidación del crimen organizado en municipios estratégicos del Estado de México? Síguenos para más información sobre delincuencia organizada, narcomenudeo y seguridad pública en México.
