Militares en Retiro Exigen Pensiones Dignas
La marcha de militares en retiro que se llevó a cabo el domingo 30 de noviembre de 2025 en la Ciudad de México representó un punto de quiebre en la relación entre las Fuerzas Armadas y el gobierno federal. Cientos de militares retirados y sus familias recorrieron desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino para exigir condiciones de retiro dignas, mejora en sus pensiones militares y atención médica adecuada. La protesta, que se mantuvo dentro de un marco de civismo absoluto, dejó visible la frustración acumulada de décadas entre quienes entregaron los mejores años de su vida al servicio de la patria. Los derechohabientes militares y pensionados del ejército demostraron que sus reclamos van más allá de cifras: se trata de la dignidad de quienes sirvieron a México.
Una marcha histórica por los derechos militares retirados
La concentración inicial ocurrió a las 11:00 horas en Paseo de la Reforma, donde miles de militares en retiro se congregaron de manera ordenada. Muchos de ellos llegaron acompañados de sus familias, mostrando pancartas que recordaban a compañeros caídos, desaparecidos o asesinados durante su servicio. La marcha hacia Palacio Nacional representó el despliegue más importante de militares retirados en años recientes, una movilización que evidencia que las condiciones de retiro para los miembros de las Fuerzas Armadas han alcanzado niveles críticos de insatisfacción.
El recorrido atravesó las principales avenidas de la capital: Paseo de la Reforma, Avenida Juárez y Eje Central, permitiendo que los capitalinos fuesen testigos de esta manifestación pacífica. Lo notable fue que los militares retirados se mantuvieron dentro del marco del civismo más absoluto, rechazando cualquier connotación política. El Movimiento Nacional de Militares Retirados en México fue claro en señalar que sus demandas responden exclusivamente a la búsqueda de justicia para quienes han sido olvidados por las instituciones a las que sirvieron.
El pliego petitorio: demandas concretas de militares en retiro
Al llegar al Zócalo sin encontrar obstáculos ni vallas metálicas que impidieran su paso, los militares extendieron sus pancartas frente a Palacio Nacional y procedieron a leer en voz alta el pliego petitorio que posteriormente fue entregado en la oficialía de partes. Este documento sintetiza años de rezagos administrativos, económicos y de salud que afectan a los retirados de las Fuerzas Armadas.
Incremento de haberes de retiro y pensiones militares
Una de las demandas centrales es el aumento paralelo de haberes de retiro y pensiones que no sea menor al 10%. Los militares en retiro argumentan que el reciente incremento del 4% autorizado por el Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (ISSFAM) es totalmente insuficiente para cubrir las necesidades básicas de subsistencia. Para el próximo año, exigen que el incremento anual no sea menor al 6%, cifra que consideren garantice el mínimo vital atendiendo la pérdida del poder adquisitivo en relación con la inflación económica.
El teniente coronel Abelardo Madera, uno de los voceros principales, expresó que aunque se autorizó el aumento del 4 por ciento, este no representa una solución real. Fue muy poco como para sobrevivir y subsistir, según enfatizó durante la marcha. Los militares retirados consideran que existe discriminación hacia el personal pensionado, mientras que el personal en activo recibe aumentos que no se replican para quienes ya cumplieron con su servicio.
Atención médica militar y medicamentos para enfermedades crónicas
La atención médica para militares en retiro emerge como otro pilar fundamental de las demandas. Los manifestantes solicitaron el mejoramiento integral de hospitales de la Sedena y Semar, así como garantizar el abasto continuo de medicamentos para tratamientos de enfermedades crónicas degenerativas. Un problema recurrente que denunciaron es la lentitud en los trámites de reembolsos médicos, donde los pacientes deben invertir dinero de su bolsillo para posteriormente intentar recuperarlo, proceso que frecuentemente falla.
Los militares también exigieron acabar con situaciones de maltrato, conductas negligentes y actos de discriminación por parte del personal médico y administrativo. Denunciaron que la infraestructura hospitalaria resulta insuficiente para atender adecuadamente a la población castrense y sus derechohabientes, independientemente de la Fuerza Armada a la que hayan pertenecido.
Protección de pensiones para derechohabientes militares
Un aspecto particularmente sensible en el pliego petitorio es la demanda de mantener el salario íntegro del militar retirado cuando fallece. Actualmente, las pensiones se reducen hasta en un 50% al momento del fallecimiento del pensionado, dejando a viudas y huérfanos en situaciones económicas precarias. Los manifestantes exigieron la entrega de pensiones completas a viudas y huérfanos, reconociendo que los derechohabientes militares también merecen protección después de que sus familiares entregaron sus vidas al servicio.
Además, solicitaron incrementar las pensiones para militares discapacitados por actos de servicio. En promedio, un soldado incapacitado por actos de servicio percibe mensualmente 7 mil 940 pesos, cifra que los deja en estado de precariedad absoluta. Considerando que la propia discapacidad física o mental los imposibilita para ocuparse en otro empleo, esta cantidad resulta insuficiente para garantizar una vida digna.
Temas de empleo y oportunidades laborales para militares discapacitados
Los militares en retiro enfatizaron la necesidad de crear fuentes de trabajo para quienes sufrieron alguna discapacidad durante su servicio en las Fuerzas Armadas. En paralelo, demandaron la digitalización y automatización de procesos administrativos relacionados con marchas, órdenes de pasajes y otorgamiento de becas, buscando agilizar trámites que actualmente tardan meses en resolverse.
Un punto de fricción adicional es la modificación a la disposición de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos que prohíbe a los militares portar armas de su propiedad para prestar servicios de seguridad. Los manifestantes consideran que esta medida limita injustamente a militares con experiencia que sirvieron leal y patrióticamente, impidiéndoles desempeñar un trabajo honesto como guardias de seguridad privada tras su retiro.
La exclusión inicial del 4 por ciento: el detonante de la protesta
Según el vocero del movimiento, capitán Eulogio Perdomo Ríos, los malestares entre el personal militar retirado se vienen arrastrando desde la absorción de la Guardia Nacional por parte de la Sedena. Sin embargo, por disciplina institucional, el personal había mantenido silencio durante ese período. El detonante inmediato de la marcha fue la exclusión inicial del aumento de 4 por ciento que inicialmente no se aplicaría a los retirados. Aunque el ISSFAM posteriormente corrigió esta decisión, la medida evidenció la falta de consideración hacia los pensionados.
Incluso después de que se autorizó el incremento, los militares decidieron continuar con sus demandas porque el aumento del 4 por ciento no resuelve los problemas estructurales que enfrentan. Las molestias, acumuladas durante años, finalmente encontraron cauce en esta movilización histórica que llevó a cientos de retirados a las calles capitalinas.
Una movilización apartidista por la dignidad de las Fuerzas Armadas
Los manifestantes fueron enfáticos al señalar que su protesta se mantiene completamente alejada de cualquier intención política. No somos parte de ningún partido, reiteraban una y otra vez. Los militares en retiro subrayan que sus demandas responden exclusivamente a reclamos legítimos de justicia y reconocimiento. La movilización fue caracterizada por el coronel en retiro Jorge Ríos como una marcha por la dignidad, en la que participan personas que entregaron los mejores años de su vida en beneficio de la patria.
Hilario Maya Pérez, otro de los participantes destacados, afirmó que pese a la aprobación del aumento se intentó desincentivar la movilización. Quisieron debilitar la marcha, expresó, pero decidimos continuar para exigir nuestras demandas. Maya Pérez enfatizó que los militares en retiro han sido olvidados por las instituciones a las que sirvieron, coincidiendo en que la protesta responde a años de rezago y falta de atención que no puede seguir prolongándose.
Demandas de una Mesa Nacional de Diálogo con autoridades federales
En su pliego petitorio, los militares en retiro establecen como requisito fundamental la creación de una Mesa Nacional de Diálogo que incluya a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas (ISSFAM) y representantes del personal militar en situación de retiro. Esta mesa tendría como objetivo dar seguimiento pormenorizado al pliego petitorio y buscar soluciones concretas a los problemas identificados.
Los inconformes advirtieron que mantendrán la organización y movilización hasta obtener respuestas concretas de las autoridades federales. La exigencia de una Mesa Nacional de Diálogo refleja la intención de los militares retirados de buscar soluciones de fondo, no parches temporales. Los generales Sergio Aponte Polito y Saúl Pascual Álvarez Rubio, junto con los capitanes David Hernández Hernández, Isacc Hernández Luna y Rosalba Paz Villanueva, fungieron como representantes en la firma del documento entregado a Palacio Nacional.
Síntomas de una crisis más profunda en las condiciones de retiro
Lo que sucedió en el Zócalo el 30 de noviembre es síntoma de una crisis más profunda. Los derechos y beneficios de los militares en retiro siguen siendo vulnerados por ineficiencias recurrentes en el servicio de atención médica, trámites administrativos lentos, y haberes de retiro que no acompañan a la inflación económica. La realidad es que muchos retirados de las Fuerzas Armadas viven en condiciones de precariedad, dependiendo de sistemas administrativos que responden lentamente a sus necesidades.
Durante la marcha se evidenció la magnitud del problema: había militares que se desplazaban con bastones o muletas, muchos con evidentes problemas de salud que no son atendidos adecuadamente por los hospitales militares. Algunos llevaban pancartas con fotografías de compañeros desaparecidos o asesinados, recordando que el costo del servicio va más allá de la pensión mensual.
El papel de ISSFAM y la responsabilidad institucional
El Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (ISSFAM) emerge como institución central en esta problemática. Es responsabilidad de esta entidad garantizar que los haberes de retiro se incrementen de acuerdo con la inflación económica y que se mantengan estándares dignos de vida para los pensionados. Sin embargo, las decisiones del ISSFAM frecuentemente priorizan criterios presupuestales sobre las necesidades reales de la población que atiende.
Los militares en retiro demandaron que el ISSFAM implemente incrementos anuales que no sean menores al 6 por ciento, cifra que consideran mínima para garantizar el mínimo vital. Esta exigencia no es caprichosa, sino fundamentada en la realidad del costo de vida en México y la pérdida constante del poder adquisitivo que sufren los pensionados.
Reconocimiento histórico y futuro de la movilización
Los manifestantes fueron claros en un aspecto fundamental: no piden más de lo que les corresponde, piden lo justo. El teniente coronel Abelardo Madera lo expresó sin ambigüedades: Dimos la vida por la patria y nadie lo está reconociendo. Nosotros queremos que nos reconozcan con lo que nos corresponde. Esta frase resume la esencia de la protesta: se trata de reconocimiento, dignidad y justicia para quienes sacrificaron años de sus vidas.
En el pliego petitorio, los militares retirados puntualiza que su movilización no busca denostar al gobierno actual, sino que reafirman su compromiso con la paz, la unidad nacional, la disciplina institucional y la democracia. Sin embargo, esto no significa que abandonarán sus demandas. La organización se mantendrá activa hasta obtener respuestas concretas de las autoridades federales respecto a los temas de condiciones de retiro, pensiones militares y atención médica para militares en retiro.
La marcha del 30 de noviembre de 2025 al Zócalo quedará registrada como un momento de inflexión en la historia de las Fuerzas Armadas mexicanas. Fue el día en que los militares en retiro, pacíficamente y de manera organizada, colocaron sobre la mesa de discusión pública sus demandas legítimas, exigiendo que el Estado reconozca la deuda histórica que tiene con quienes entregaron sus vidas al servicio de la nación.
Este movimiento de militares retirados abre un período de negociación que podría resultar transformador si las autoridades federales responden con seriedad a las demandas planteadas. La Mesa Nacional de Diálogo solicitada será crucial para determinar si el gobierno está dispuesto a reconocer y resolver los problemas estructurales que enfrentan los militares en retiro en México. Para más cobertura sobre movilizaciones y política nacional, consulta el contenido en Digital news.
Metadescripción: Militares en retiro exigen pensiones dignas, atención médica y aumento del 4% en la marcha al Zócalo. Descubre las demandas y el pliego petitorio.
