Las declaraciones de Noroña en pleno Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer no solo provocaron molestia, sino que detonaron uno de los momentos más tensos en el Senado reciente. El legislador volvió a lanzar señalamientos directos contra la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, reavivando la percepción de que su estilo confrontativo suele escalar conflictos incluso en espacios donde se esperaba respeto y sensibilidad.
Intervención de Noroña provoca molestia inmediata en el pleno
Durante la sesión, Noroña reiteró los señalamientos que había hecho previamente en una videocharla, acusando a Quiroz de adoptar “una postura de ultraderecha fascista” y de actuar por “ambición”. El contexto agravó el impacto: la conmemoración de un día dedicado a visibilizar la violencia contra las mujeres.
La reacción interna fue casi inmediata. Legisladoras de varios partidos cuestionaron no solo el contenido de sus palabras, sino también el tono utilizado, considerado por muchas como innecesariamente provocador y poco empático respecto al duelo de la alcaldesa, viuda de un hombre asesinado.
Acusan a Noroña de revictimizar y de faltar al respeto en una fecha simbólica
La senadora del PAN, María de Jesús Díaz, fue una de las primeras en exigir que se tomaran cartas en el asunto. Denunció públicamente que las declaraciones de Noroña revictimizaban a Quiroz, insinuando que su dolor era oportunismo político.
Las críticas apuntaron a un punto en común: una figura pública con experiencia parlamentaria debería cuidar el lenguaje en un recinto legislativo, especialmente en una fecha que busca concientizar sobre agresiones hacia las mujeres. Señalaron que atribuir ambición política a una mujer que exige justicia por el asesinato de su esposo no solo resulta insensible, sino un mensaje contradictorio respecto a los compromisos institucionales del propio Senado.
Llamados a frenar los discursos que normalizan la descalificación hacia mujeres
Durante el intercambio de posturas, legisladoras subrayaron que comentarios como los de Noroña refuerzan patrones de descalificación hacia mujeres en política, minimizando sus denuncias o asociando su participación a intereses ocultos.
Enfatizaron que el debate público no debe convertirse en un espacio donde se cuestione la legitimidad del duelo de una mujer ni donde se utilicen descalificativos que puedan interpretarse como violencia simbólica. Aunque se respetan las diferencias políticas, se pidió evitar expresiones que puedan trivializar situaciones de violencia.
El trasfondo del conflicto político entre Noroña y la alcaldesa de Uruapan
El conflicto entre ambas figuras estalló después de que Grecia Quiroz solicitó investigar a dos senadores de Michoacán por el asesinato de su esposo, el alcalde Carlos Manzo. Las reacciones de Noroña han elevado la confrontación, situándolo nuevamente en el centro de la polémica.
Aunque el legislador sostiene que sus palabras no constituyen violencia política de género, su postura continúa generando fricción, debates en redes y cuestionamientos sobre el manejo adecuado del lenguaje en contextos institucionales.
