Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, confirmó que hubo un primer atentado fallido contra el exalcalde de Uruapan. Según el reporte oficial, el ataque ocurrió el 30 de octubre en una gasolinera, donde los sicarios habrían identificado al funcionario y enviado fotografías al chat grupal utilizado para coordinarse.
De acuerdo con el titular de Seguridad, los agresores no lograron consumar el homicidio, información que surgió tras la detención de Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, presunto autor intelectual del crimen. Esta detención tuvo lugar en el centro de Morelia, Michoacán.
Castigos dentro del cártel tras el intento fallido
Las autoridades señalaron que, luego del primer atentado fallido contra Carlos Manzo, los integrantes de la célula delictiva fueron castigados por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este tipo de sanciones internas explicaría la insistencia del grupo criminal en ejecutar el asesinato días después.
García Harfuch precisó que los castigos consistieron en golpes, agresiones físicas y encierros temporales. Entre los reprendidos se encontraba Uriel “N”, quien posteriormente sería señalado como el responsable directo del ataque, así como dos sicarios más presentes en la zona de los hechos.
Muertes relacionadas tras los hechos
El día del asesinato, Víctor Manuel “N”, joven reclutado por el CJNG, actuó acompañado de Fernando Josué “N” y Ramiro “N”. Ambos fueron localizados sin vida en una carretera de la zona Uruapan–Paracho, Michoacán, horas después del homicidio.
Estas muertes han sido integradas a la carpeta de investigación, pues refuerzan la participación de múltiples individuos vinculados al cártel.
Coordinación del crimen a través de WhatsApp
El asesinato de Carlos Manzo fue planeado mediante un grupo de WhatsApp, el mismo chat utilizado durante el intento fallido. Conforme a lo expuesto en conferencia de prensa, “El Licenciado” instruyó al grupo a “ultimar a como diera lugar” al exalcalde, una orden repetida en diversas comunicaciones internas.
Los mensajes incluían indicaciones sobre rutas, horarios y ubicaciones estratégicas para que los sicarios pudieran seguir a su objetivo. Se detalló incluso que momentos antes del homicidio se realizó una transmisión en vivo desde Facebook, cuyo contenido también forma parte de la investigación vigente.
