El gobernador detalló que ambos hombres habrían tenido participación con el joven sicario responsable del ataque. Las autoridades reforzaron que la Fiscalía General del Estado continúa con pruebas periciales para avanzar en el esclarecimiento del crimen que estremeció a la comunidad.
En este punto, las autoridades subrayaron que estos hallazgos permiten fortalecer una de las principales líneas de investigación del asesinato de Carlos Manzo en Uruapan, la cual se ha convertido en prioridad para el gobierno estatal.
Localización de los cuerpos en la región de Uruapan
Los cadáveres fueron encontrados el lunes 10 de noviembre en puntos distintos de la región. Las primeras indagatorias apuntan a que estas dos personas mantenían vínculos directos con el autor material del homicidio.
El hallazgo ocurrió en un contexto de fuerte presencia policial luego de la muerte de Carlos Manzo en Uruapan, cuyo caso ha provocado diversas reacciones dentro y fuera del estado.
Identificación de una de las víctimas
Uno de los cuerpos corresponde a Josué “N”, un adolescente de 16 años originario de Uruapan. Fue localizado en la carretera Uruapan–Paracho, cerca de la comunidad indígena de Capacuaro. El segundo cuerpo pertenece a un hombre adulto que permanece sin identificar.
Vecinos de la zona fueron quienes notificaron a las autoridades tras hallar uno de los cadáveres ensangrentado sobre la vía.
Aseguramiento del área y procesamiento forense
Elementos de la Guardia Civil acordonaron el lugar y durante el operativo encontraron un segundo cuerpo envuelto en bolsas de plástico. Ambos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo), donde se procedió con la necropsia y los estudios correspondientes.
Este avance se suma a la investigación del asesinato ocurrido el pasado 1 de noviembre, cuando el alcalde fue atacado por un joven de 17 años durante un evento público por la Noche de Muertos en la plaza principal.
