El caso que conmociona a Guerrero comienza a esclarecerse. Las autoridades ya habrían identificado al principal sospechoso del asesinato del sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada, quien fue hallado sin vida tras desaparecer por dos días luego de salir a oficiar misa.
El chofer, principal sospechoso
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la investigación apunta directamente al chofer del sacerdote como el posible responsable del crimen.
“Todo indica que lo asesinan dentro de su camioneta, cuando se dirigía a celebrar misa. No existe ningún indicio de que el padre haya estado involucrado en algo incorrecto”, declaró el funcionario.
Hasta el momento, el sospechoso se encuentra prófugo, y las autoridades mantienen un operativo de búsqueda para dar con su paradero. Aún no se ha confirmado cuál fue el móvil del homicidio.
Apoyo de las autoridades y de la Iglesia
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la Secretaría de Gobernación ha mantenido contacto constante con la Iglesia católica desde el inicio del caso, en coordinación con la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero, que abrió una carpeta de investigación por homicidio calificado.
El cuerpo del sacerdote fue encontrado en la carretera federal Iguala–Chilpancingo, entre los puntos conocidos como Casa Verde y El Platanal, poco después de las 15:00 horas del sábado.
Último adiós al sacerdote
La Diócesis de Chilpancingo-Chilapa informó que este martes 7 de octubre se realizarán dos misas de cuerpo presente: una en la Parroquia de San Cristóbal, en Mezcala, y otra en la Parroquia de San Francisco, en Iguala.
Posteriormente, sus restos serán trasladados a La Changata, su comunidad natal, donde se llevará a cabo el funeral el miércoles a las 9:00 horas.
Guerrero, un estado marcado por la violencia
Este trágico asesinato revive la preocupación por la seguridad del clero en Guerrero, una de las entidades con mayor índice de homicidios en el país.
En 2018, otro sacerdote, Iván Añorve Jaimes, también fue asesinado en circunstancias similares en el poblado de Las Vigas.
Ante este panorama, la Iglesia mexicana ha reforzado su llamado a la paz y reconciliación nacional, pese al riesgo que esto implica para sus integrantes.
