Rusia lanza ofensiva aérea contra Ucrania, la más grande desde el inicio de la guerra, con más de 800 drones y 13 misiles que impactaron en varias ciudades, incluyendo Kiev. El ataque dejó al menos cinco muertos y provocó un incendio en la sede del gobierno ucraniano, el primero en tres años y medio de conflicto.
El hecho, catalogado como histórico por su magnitud, marca un punto crítico en la guerra. El presidente Volodímir Zelenski advirtió que este tipo de acciones solo prolongan el conflicto y pidió a los aliados de Ucrania reforzar su apoyo.

Ataque contra la sede del gobierno en Kiev
La primera ministra de Ucrania, Yulia Sviridenko, informó que el edificio del gobierno sufrió daños en el techo y los pisos superiores, aunque no se registraron víctimas dentro del complejo.
Los servicios de emergencia extinguieron el incendio horas después del ataque, mientras que varios edificios altos en Kiev también resultaron dañados.
Rusia lanza ofensiva aérea contra Ucrania y desata reacciones internacionales
El presidente ucraniano Zelenski conversó con Emmanuel Macron, quien prometió apoyo adicional de Francia en materia de defensa. Desde Bruselas, Ursula von der Leyen calificó el ataque como una burla a la diplomacia, mientras que el primer ministro británico Keir Starmer lo tachó de “cobarde”.
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump aseguró que está dispuesto a imponer nuevas sanciones contra Moscú, aunque admitió que “no está feliz con lo que está pasando”.
Moscú niega atacar civiles
El Ministerio de Defensa ruso negó que la ofensiva estuviera dirigida a objetivos civiles. Señaló que Rusia lanza ofensiva aérea contra Ucrania “masiva y de precisión” contra fábricas de drones y bases aéreas militares en el centro, sur y este del País.
Sin embargo, la comunidad internacional subraya que la estrategia de Moscú, más aún tras la reunión entre Putin y Trump en Alaska, solo aumenta la tensión y deja a Ucrania en una situación crítica.
Un futuro incierto para la paz
Con este ataque, la posibilidad de negociaciones de paz parece alejarse aún más. Rusia mantiene sus exigencias de más territorio ucraniano, condiciones que Kiev considera inaceptables.
El ataque masivo con drones y misiles, sumado al golpe contra la sede del gobierno en Kiev, refuerza la percepción de que la guerra se encuentra en su punto más álgido desde 2022.
