China será el punto de reunión de Kim Jong Un, Xi Jinping y Putin la próxima semana en Beijing, donde se celebrará un desfile militar con motivo del 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. La visita del líder norcoreano marca su debut en un evento multilateral desde que asumió el poder en 2011 y reunirá a 26 líderes internacionales, consolidando alianzas estratégicas entre Beijing, Moscú y Pyongyang.
China será el punto de reunión de Kim Jong Un, Xi Jinping y Putin: contexto del evento
La invitación de Xi Jinping a Kim Jong Un busca fortalecer la tradicional amistad entre China y Corea del Norte, además de mostrar cooperación frente a tensiones con Estados Unidos y sus aliados en la región. Vladímir Putin también asistirá, lo que subraya la importancia de la coordinación política y militar entre estos líderes en un escenario global cada vez más polarizado.
Primer encuentro multilateral de Kim Jong Un
Aunque Kim ha sostenido reuniones bilaterales con Xi, Putin, Donald Trump y Moon Jae-in, este será su primer encuentro multilateral en más de una década. Expertos señalan que su participación busca reforzar su imagen internacional y consolidar relaciones con países prorrusos y prochinos del Sur Global. Moon Seong Mook, analista del Instituto de Estrategia Nacional de Corea, explicó: “Kim pretende mostrar que lidera un país normal mientras forma alianzas estratégicas con estas naciones”.
Desfile militar y presencia internacional
El desfile en Beijing incluirá demostraciones de las últimas innovaciones militares de China, así como un discurso central de Xi Jinping. Entre los líderes invitados también estarán representantes de Irán, Bielorrusia, Serbia, Cuba, Indonesia, Myanmar, Pakistán y Malasia. La ausencia de delegados de Washington y Europa Occidental refleja las tensiones internacionales derivadas del conflicto en Ucrania y del distanciamiento con Putin.
Implicaciones geopolíticas
El evento refuerza la estrategia de China y sus aliados para proyectar poder y cohesión frente a bloques occidentales. La reunión de Kim Jong Un, Xi Jinping y Putin servirá no solo como un escaparate militar, sino también como un símbolo de unidad política y diplomática en un contexto internacional cada vez más complejo.
