El primer caso humano de gusano barrenador en Estados Unidos fue confirmado en una persona de Maryland que recientemente regresó de un viaje a El Salvador, informó el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El paciente ya recibió atención médica y se encuentra bajo tratamiento especializado para remover las larvas y desinfectar la herida.

¿Qué es el gusano barrenador y cómo afecta a humanos y animales?
El gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) es un parásito cuyas larvas se introducen en heridas abiertas de animales de sangre caliente y, excepcionalmente, en humanos, alimentándose de tejido vivo. Este parásito había sido erradicado en Estados Unidos en 1966 mediante la liberación masiva de moscas estériles, pero su avance desde Centroamérica genera alerta sanitaria.
Riesgo en animales y tratamiento médico
Las infestaciones pueden ser mortales si no se tratan adecuadamente. El procedimiento médico consiste en retirar manualmente las larvas y desinfectar la herida, con seguimiento profesional para evitar complicaciones.
Presencia del parásito en América Latina
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó que el gusano barrenador está presente en países como Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Belice, El Salvador y México. La llegada de este parásito al norte de México genera preocupación por el posible impacto en la ganadería estadounidense.
Impacto económico y medidas preventivas
El USDA estimó que un brote en Texas, afectando 7,2 millones de reses, podría generar pérdidas superiores a 730 millones de dólares para los productores y un impacto económico total de 1.800 millones de dólares para el Estado. Como medida preventiva, desde noviembre de 2024, Estados Unidos restringió la importación de ganado mexicano destinado a engorda y sacrificio, limitando el comercio que tradicionalmente supera el millón de reses al año.
Aunque el primer caso humano de gusano barrenador en Estados Unidos en 2025 representa un hecho inédito, el CDC indicó que el riesgo general para la población estadounidense es muy bajo. Sin embargo, se mantiene la vigilancia activa y la recomendación de extremar precauciones para viajeros a zonas afectadas.
