La Ley Silla, una reforma reciente a la Ley Federal del Trabajo, entró en vigor el pasado 17 de junio y ha generado expectativa entre las empresas en Quintana Roo. Según la Asociación de Profesionales en Recursos Humanos, esta reforma establece nuevos requisitos técnicos que afectan el mobiliario laboral, pero su aplicación formal aún está en proceso de definición, pues faltan regulaciones y normas concretas.
Reformas y tiempos para adaptarse a la Ley Silla
De acuerdo con Guadalupe Carmona, presidenta de la Asociación de Profesionales en Recursos Humanos en Quintana Roo, la Ley Silla no debe entenderse como una norma aislada, sino como una adhesión a la Ley Federal del Trabajo. Por ello, las empresas cuentan con un periodo de 180 días para ajustarse y evitar sanciones.
La importancia de los reglamentos y normas técnicas
En el transitorio segundo del decreto se estipula que las autoridades federales deben emitir, en máximo 30 días naturales tras la entrada en vigor, las normas que regulen los factores de riesgo relacionados con el mobiliario laboral. Esta normativa es fundamental para que la Ley Silla pueda aplicarse correctamente y garantizar la seguridad y salud del trabajador.
Vigilancia y operativos de la Secretaría del Trabajo
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (Styps) anunció que se realizarán operativos de vigilancia para asegurar el cumplimiento de la Ley Silla. Las empresas que no cuenten con las normas o con los asientos adecuados enfrentan procedimientos que podrían derivar en multas o sanciones.
Características técnicas que deben cumplir los asientos laborales
Según la reforma, los asientos deben contar con respaldo para el apoyo adecuado de la espalda y ser suficientes para que los trabajadores los utilicen en descansos o cuando la naturaleza del trabajo lo permita. Además, deben ser de fácil acceso para todos los colaboradores.
En ciertos puestos, como mostradores, la Ley Silla indica que los asientos deben ser ajustables en altura para brindar mayor ergonomía. Sin embargo, la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Cancún alertó que este tipo de sillas ergonómicas aún no están disponibles en el mercado local, lo que podría complicar la adaptación inmediata.
